martes, 8 de abril de 2014

Crónicas: GIR + Apeiron ; Astella Rock (La Mirona, Salt 29/03/14)


Regresos a la Mirona, donde tan buenos conciertos habremos presenciado, por donde tan buenas bandas han pasado, cuna de festivales reconocidos como el Black Music Festival. Podría continuar reconociendo el buen hacer de la sala, mentando su apoyo programando a grupos desconocidos o que empiezan. Tal vez no se acabaran nunca jamás las menciones, pero su labor ha sido grandiosa  en lo relativo a la promoción cultural de la musica popular en la provincia, y se ha erigido en un escenario y sala de referencia.

 También debería reconocer que tratar de hacer una crónica de un concierto pasada más de una semana  puede resultar vano por la cantidad de datos que se me van a quedar por el camino, pero un día que me animo a recorrer esos 30 y pico kilómetros que me separan del casal de la música no lo voy a pasar por alto. Claro que no. Y menos cuando tocan uno de mis grupos favoritos de rock.

-GIR
Una de mis prácticas habituales es la de llegar tarde, tanto que casi se ha convertido en una tradición por mi parte. Y por ello, no podré hablar mucho del primer concierto de la noche. Unos Gir que ponen toda la carne en el asador. Como poco.

Un cantante, Ricard Caula que llena el escenario saltando, jaleando al repetable, mezclandose entre ellos y bajando del escenario cuando bien le pica. El símbolo de lo que resultaría ser el ideal de show y el paradigma de persona que canta de entre nosotros. Nunca mejor dicho. Tal vez su tesitura no sea la más virtuosista, ni la más técnica pero se nota que lo vive, y te lo hace vivir. Aparte de tirar bastante del carro.

Instrumentalmente son un trío básico de guitarra, bajo y batería por lo tanto le toca al vocalista rellenar buena parte de los espacios habidos y por haber y tratar de conectar con el público. Y lo consigue con creces.

Pero detrás hay una banda de enjundia: Mireia Vilalta ,guitarrista vigorosa, ejerciendo de rítmica y solista a la vez y sin despeinarse. Literalmente. Como si de algo sencillo se tratara. No hará falta decir que ello impregna los solos, y su performance para lo bueno y para lo malo. Y de esto último hay bien poco. Además, aprovecharé para reivindicar el papel de las féminas dentro de la música popular en general y del rock particular y singularmente. Quién más quién menos debería reconocer que hay mucho machisto suelto y mucho intolerante al respecto. Y estos también deberían caer rendidos ante el poder de nuestra guitar-heroine.

 
Ivan Olivé al Bajo y Marc Vilalta a la batería tienen pocas cuotas donde dejar patente su impronta particular, pero están ahí, cumplen, se impregnan del espiritu de la banda, se dejan poseer por el rock and roll sencillo que profesan. Rock directo, que tal vez podría andar en direcciones más heterogeneas y alejarse del campechanismo que supura. Supongo que podríamos poner como recurso fácil la etiqueta de rock hecho en catalán. Por más que la mayoría lo identifiquemos con ese pop de los 80 de las tres eses y la P que solemos llevar asociado a ese concepto. Esto es rock. No haré la coña de la revista.

-APEIRON

Antes de nada, si debo proseguir, no lo haré sin decir que soy un fan de los de la Garrotxa. Hasta el punto de casi llegar al extremo del hooliganismo. No en vano, después de la adquisición de sus tres grabaciones hasta la fecha y de comprobar el alcance del material, se podría decir que sería algo de lo más normal.


 Por decir que considero su mejor disco "Cru" como un icono del género, como también lo fué del trash aquel lejano "Imágenes de dolor" de los primeros Aspid, de los cuales tenemos un miembro original, el bajista Javi Garrigós. Apeiron practican un rock progresivo que abraza el metal y toma matices de algun que otro sinfonismo. Un género antipático para la gran mayoría, tambien para rockeros y metaleros que suelen quejarse de la cantidad de cambios, giros, de sus habituales barroquismos en intrincados arreglos y ritmos poco convencionales. No voy a hablar de los "orejas de trapo" que mentaba en su momento Mike Oldfield y que me vendría de perlas para definirlos. Paso.


  Cualquier propuesta artística debe tener como objetivo como dice su propio nombre, la de proponer algo distinto. Y por más que lo progresivo de sus anteriores "Sons Esterils" y su gran continuación el mentado "Cru", se reduzca cada vez más casi arrinconandolo en ritmos,breaks y arreglos cada vez más puntuales; sigue siendo su etiqueta. Cada vez hacia un metal más normalizado y estandar, que va apoderandose de los territorios progresivos en su "Joc que cau pel seu propi pes".

 (SET LIST + AUDIENCIA) 
El setlist se centra en este último, con un par de paradas en cosas del "Cru" (3 en medley, sinó recuerdo mal), y sinó voy errado, 0 de su debut, el por momentos excesivo "Sons Esterils", del que encontré a faltar la suite "El creador-La Creació" como poco. Opino que podrían haberse recreado un par de puntos más. Pero lo que mandan los cánones es dar preferencia a la última grabación, y tampoco pondré muchos peros. Pero cony, no va a pasar nada. Si acaso, prolongar un cuartito de hora el show.


No he nombrado la escasez de público asistente (¿una setentena?), pero con mejores entradas que muchas otras veces en conciertos de características análogas o similares. Y por ello, los miembros de la banda tal vez necesitaran algo más para regalarse un plus en tiempo, y regalarnoslo a nosotros. Pero es entendible. La cultura de concierto como actividad lúdica se va reduciendo casi a algo marginal, y bastante hacen los músicos para tratar de viajar,descargar, sonorizar, actuar aparte de grabar. Por más que se trate de una pasión, si la motivación dependiera de la acogida, hubiera dejado de existir el rock tiempo ha.


















(PERFORMANCES)
Siempre se caracterizaron por la pericia instrumental de cada uno en su parcela, y me gusta destacar la de Toni Puig a las baquetas, aunque haya dejado de trastear todo aquel laberinto inexplorable y crimsoniano de timbales y platos en aparatosas configuraciones, ese laberinto que me admiró tanto antaño. Si lo progresivo persiste en este 3er disco, donde se hace más evidente es en los breaks y contratiempos de Puig, que acaban conformandose como parte constituyente de los riffs guitarreros.

Pero si me quedara ahí en la retaguardia solitaria del baterista, me quedaría más que muy corto. Porque la performance vocal es de las que me gustan especialmente: esa manera de cantar de Marc Usano que siempre me entusiasmó. Y es que en apariencia parece una voz en apariencia normal y apañada, pero cabe decir que cuando te pones a examinar un poco más la amplitud de agudos y de tesitura en general que realmente tiene, fuera de mis propios gustos personales, la cosa se escapa de la etiqueta simple de cumplidora para una banda de rock.

Trata de conectar interactuando con el respetable de vez en cuando, como también desde la retaguardia levantándose de vez en cuando tambien hace el batería. Es que lo viven. Sinó que se lo pregunten a Garrigós, que aparte de apuntarse unos cuantos tantos (otra vez, si es que agudizas el oído y tratas de darle la importancia que realmente siempre tiene el bajo en un grupo de rock) musicalmente hablando, nunca para de posturear, moverse, y en definitiva vivir lo que toca intensamente, elevando la música a la categoría que se merece.

No dejaré de hablar de Ramon Salvadó, que con sus juegos con Marc a las 6 cuerdas siempre alcanzan ente los dos, como si fueran uno solo, cotas de extrema excelencia. Esas 3as, 5as, y/o lo que sean en realidad que parecen tan fáciles cuando lo escuchas, pero que requieren de bastante técnica y compenetración simplemente para ser ejecutadas correctamente. Pero encima le ponen el alma, y se nota. Dejan huella.


  (MATERIAL+COSITAS)
En cuanto al material, diré que aquello que no me funciona en el disco, la versión de Metallica "Trist però cert", que más que nada la tengo demasiado sobada, en directo funciona. Pero uno de los temas que no me gustan "Incrustats", más bien no.

Y una de las pocas pegas que puedo poner también, es la de esa incomprensible incorporación de coros grabados en "El futbol és així", porque entre otras cosas y aunque sea cierto que hay muchas; siendo 3 micrófonos sobre el escenario podrían haberse apañado algo en directo, ya que la diferencia no hubiera sido tan sustancial como para notarse en exceso.

Emplear grabaciones es plausible cuando necesitas meter las cuerdas o sintes que contienen "Perdut" por el hecho de ser los justos y de ser parte importante en ese tema, pero casi exclusivamente ahí.  Sabiendo que suelen ser un grupo que se lo curran casi excesivamente a la hora de sonorizar, me imagino el hecho de añadir reproducciones en audio. En realidad, tal vez no importe. Pero precisamente en los coros, siendo 3 cantando, resulta sobrante.

Poco más. Conciertos magistrales, disfrutes infinitos por mi parte, material excelso. Realmente me la suda bastante el hecho de ser el único que canta los temas de manera claramente audible dentro del público. Si no voy para vivir la música, no me tomaré la molestia de traginarme esa cuarentena de kilometros y me quedaría en casa.

Excelente noche de sábado. Concierto corto, pero grandioso. Si fuera una pintura, lo tendría enmarcado, y expuesto en casa.







           


               Fotos de Astella Rock (AnddSanchezphoto) y Josep Padilla Sanchez
             (Als autors de les imatges, si no voleu que alguna sigui utilitzada feu-m'ho saber i les retirarem )






sábado, 15 de marzo de 2014

"Man on the rocks", el regreso de Mike Oldfield


Regresos poperos, de aquellos de alta alcurnia. Porque quien más quien menos, deberíamos reconocerle a Oldfield que su insistencia es encomiable, y más a su edad.

Diremos las cosas claras, un servidor es y ha sido un fan de la obra del maestro Oldfield toda la vida. En especial, de su terceto inicial, obras maestras como la copa de un pino: "Tubular Bells", "Hergest Ridge", "Ommadawn"de las que perdurarán por siempre jamás. Sus continuaciones posteriores con el patrón de canciones + instrumental, también han rozado lo sublime por muchas razones. Ahí estarán siempre "Five Miles Out","Crises", "Platinum" o "Islands"

Cuando entonces, nos apercibimos de algo bastante inaudito en el contexto musical como es publicar una secuela de su disco más emblemático en "Tubular Bells II" ,ya arrugamos la nariz por parecer una mera estrategia comercial. Pero era tan sólo una de aquellas apariencias que engañan, debido a la excelencia del disco. Y más aún, por un "Amarok" que acabó sentando cátedra.

El resto de discografía tendió a lo irregular, con destellos de brillantez combinados con harinas de otros costales. Pero lo peor vino cuando decidió poner el apellido "Bell" por doquier, y de ahí, pasando por sus escarceos ibicencos, llegó la peor parte de su discografía. Y no pienso nombrarlos por aquello de no llamar al mal tiempo ni a los malos augurios.

Coincidieron todos esos nefastos innombrables con las estadías y residencias de su autor en diferentes tipos de paraísos playeros. Será que le gusta el agua al hombre, porque aparece en unas cuantas portadas, entre ellas las del presente "Man on the Rocks". De hecho, nacido en una isla, pasó a vivir a orillas de un lago perdido en Suiza, y ahora es residente fijo en las Bahamas,  desde donde vuelve a la acción.

  Y ¿con qué nos encontramos? Es difícil de dirimir, pero resulta que Mike ha vuelto a dar un paso adelante. Entre otras cosas, ha simplificado su manera de hacer canciones pop hasta dar con lo que se lleva hoy en día. Ha actualizado sus manías ochenteras que solían revestir de mayores complejidades estructurales  sus canciones cantadas, y las ha depurado hasta el esqueleto de pocas carnes que suele consumirse hoy en día y que pueblan muchas emisoras. Así que habrá que felicitarlo.

He aquí lo que hubiera sido el sueño húmedo de su anterior jefe Richard Branson, que por entonces le exigía canciones pop cortas y comerciales en vez de los instrumentales en los que tan bien se solía desenvolver y que le dieron su fama, popularidad y a la vez, su propio lugar en el mundo del rock. Resulta que tal era la coacción de Branson, que Mike después de regalarle un album entero de canciones, compuso un disco instrumental aderezado de guitarrazos, ruidos y disonancias como venganza, ya sabeis, el celebradísimo "Amarok".

Más de veinte años después, Mike, de mutu propio, entrega su segundo album entero de canciones. Paradojas de la vida.

Ahora el señor Oldfield ha aprendido que se pueden hacer acompañamientos haciendo rítmicos con acordes de guitarras, como base fija a lo largo de casi todo el disco, después de que el mundo del rock lo lleve haciendo tropecientos años. Luego, la uniformidad del resto de arreglos es patente, una cortina-bruma de teclados de fondo, y algun toque de solo de guitarra por allá. Estaría bien que intentara diversificar los acompañamientos poniendo algo diferente de vez en cuando.

Otro de los fuertes del disco, son las melodías vocales, la mayoría de ellas funcionales, otras de economía creativa más que evidente. Combinadas con otras que deberían figurar en el manual de lo que debe ser una melodía de voz de una cancion pop. Para ello, fichó a un excelente Spiller, y así lo ha exprimido. Pero uno de los contras de todas esas melodías reside en la tendencia en redundar demasiado en líneas descendentes. Excesivas diría yo.

El disco tiene su pelotazo en forma de single, un "Sailing", tema sencillo pero con estribillo potente, de los que se pegan. En realidad es una canción baratera y lo único que la salva es la voz de Luke y ese irresistible y luminoso "Sailing".

www.elcorreo.com
Continúa con uno de los temas del disco, un  "Moonshine" que destaca por encima de la mayoría en especial en la melodía de la voz, ejemplar. Además ese aire celta de los fondos le dan un aire distintivo. Tal vez la única pega sería esa irregularidad en las percusiones variables que no acaban de dar en el clavo. Cositas.

Luego llega el tema, uno de los pocos que va a perdurar y que probablemente acabará formando parte del próximo recopilatorio, "Man on the rocks". Tiene ese aire de balada épica que embriaga e inspira a partes iguales, y que tiene números para acabar siendo fácilmente uno de los remedios contundentes para cualquier mal día. Ciertamente te levanta el alma. Aunque la batería entre un poco de sopetón y que Spiller rompa la voz demasiado pronto para ir sobreactuandose progresivamente hasta el final. Y qué coros femeninos!! . Lástima de solo de guitarra efectista.

"Castaway" llegará avisando con el teclado machacón de único acompañamiento al principio, una batería extra-stereo que entra cual elefante en cacharrería para desembocar en unos cuantos berridos spillerianos. Yo salvaría la sencillez de la melodía vocal y el solo de guitarra, que lejos de lo que haga o deje de hacer, suena realmente potente. Tanto, que no parece Mike.

Luego, "Minutes" llega casi sin querer, despacito en otra lección de lo que es una canción pop directa, y sin demasiadas pretensiones, que muchos olvidarán fácilmente. El desastre empieza a percibirse cuando entra una guitarra Knopffleriana en "Dreaming in the wind", en lo que es la primera canción prescindible del lote, aunque sea correcta. Efectismo, lo llaman. Y ¡ay cuando repite el dreaming transportandolo a varios acordes! Mal fario.

"Nuclear" pertenece a una segunda categoría. Básicamente porque, especialmente por la voz, parece pretender ser una especie de remedo insuficiente del "Epitaph" de los Crimson. El problema es que a la melodía le faltan unos cuantos enteros hasta que no llega el estribillo, donde la cosa despega. Lo único del tema. Lo bueno es que esa parte la justifica bastante, pero el principio deja bastante que desear. Insuficiente.

Recordaré que el mismo Oldfield anunció que este iba a ser un disco de rock. Y eso pretendía, supongo con "Chariots", cuyo handicap es que no sabe a qué tiene que sonar, Spiller no le salva los muebles y acaba deviniendo un bluff AOR de los que te alentan a no continuar más allá. Olvidable.

www.radiomontecarlo.net
Como olvidable acaba siendo la siguiente "Following the angels". Engaña, porque la melodía está bastante bien. Pero se repite demasiado y si no te duermes entre medias, es posible llegar a un tramo con coros femeninos que debían darle un toque soul al tema. Pero encima esas voces quedan casi escondidas cuando deberían entrar dando el golpe en la mesa desde el primer momento. Intento fallido, de nuevo. ¿Se puede repetir más veces, la maldita frase del título en un solo tema?. Dan ganitas de enviarlos a freír espárragos en el Gobi.

Salvando "Man on the rocks", algunos momentos de "Nuclear" y el intento fallido de "Chariots"; "Irene" sí suena a rock (Aleluya). En realidad es otra canción fallida, pero en los 70 hubiera partido la pana por doquier. Me imagino lo que hubieran conseguido los de la Credence o los Status Quo con el mismo material. Para más inri, Mike nos cuela unos insufribles saxos sintetizados  que parecen salidos de un sintetizador del Pleistoceno. Malamente.

Está claro que tal vez el disco debiera haberse terminado cuatro o cinco temas antes como mínimo. Pero para rematar, llega "I give myself away" con una melodía de las efectistas y escuetas (otra más), que son la quintaesencia de lo que representa la sencillez y que de por sí no estaría precisamente mal . Pero la cosa se alarga, se vuelve a alargar y se repite y se vuelve a repetir, como si no se nos dejara bastante claro cual es el título de la cancion. Fatal. Si tal vez le hubiera dado más presencia al hammond....

Canciones ambivalentes, con cosas buenas pero con lastres que pesan demasiado, casi como el ancla de barco de los que le gustaría pilotar al bueno de Mike. De hecho, hay tan solo una canción gigante, Man on the rocks, que seguida de las casi redondas "Moonshine" y "Minutes" más el positivismo azucarado y poco perenne de "Sailing" serían lo destacable del disco. Los "Castaway", "Give myself away", "Following the angels", "Nuclear" que no saben adonde van ni lo que quieren ser, acaban siendo casi prescindibles. De las nefastas "Dreaming in the wind", "Irene" y "Chariots", nada se puede esperar. Tal vez pasar a la siguiente cancion o desecharlas.

Si tuviera que dar una puntuación, acabaría oscilando entre un 3 y un 4 sobre diez. Pero hay que ser justos, ahora Mike parece haber aprendido otra manera de hacer los acompañamientos de los temas además de haber dado con la fórmula de melodías vocales efectistas, escuetas y  casi impecables. Otra cosa será hacerlas durar o repetirlas algo menos. Ya lo averiguaremos en su próxima entrega dentro de otros 5 o 6 años. O eso espero.

Y no haré la bromita sobre el como lo hizo, sentadito en su pupitre de las Bahamas, mandando maquetas por Internet para que se las graben otros y quedando con algún amiguete para rodar los clips correspondientes con Spiller. Grande.


















miércoles, 5 de marzo de 2014

Descubrimientos (I): Hot Penguins

Hot Penguins:Brave Coast (2013)

Realmente es dificil llegar a todo lo que se va publicando alrededor del planeta, pero grupos que empiecen a sonar cerca de nuestra zona, no tanto. Y los penguins son un claro ejemplo. Llevan tiempo prodigándose por el Empordà, Girona y algo más, haciendo crecer la lista de fans por doquier gracias a  sus directos ágiles, despiertos y chispeantes. Una actitud desenfadada y contagiosa, con una puesta en escena que suele incorporar pequeñas sorpresas tanto de forma sonora como visual en una evolución inmejorable.

Palabras del amigo Raül Calabuig a través de su correo, que completarán el presente post/artículo. También es cierto que actualmente, la banda está en un parón forzoso por la dispersión de algunos de sus miembros alrededor del globo por cuestiones de estudios y demás. Por lo que algunos me direis ¿y entonces, para qué demonios nos hablas sobre ellos?

La respuesta es clara, este pasado 2013 publicaron su primer album "Brave Coast", grabación que ha abierto la caja de Pandora con respecto a los múltiples comentarios y menciones positivas en algunos sites. No es para menos porque en comarcas es difícil que salgan grupos que aglutinen las referencias que nos puedan venir a la cabeza escuchando el material contenido en este debut.


 -Referencias:

En medio de mi ignorancia respecto a la música más contemporanea o algunos de sus derivados con los que tampoco suelo comulgar mucho precisamente, me vienen a la cabeza cosas como LCD Soundsystem, Franz Ferdinand, Mendetz, ¡¡¡ o Arctic Monkeys. La voz me recuerda a cosas antiguas de Coldplay,  guitarras con reminiscencias claras a Vampire Weekend a los que también me recuerdan esas elaboradas e intrincadas bases rítmicas. Seguro que me dejaré más de una, pero creo que os podreis ir haciendo a la idea.

-Pistas y estructura:

Fuerza y ganas transmiten sus canciones. Y el terceto inicial es demoledor con mi preferida encabezando la lista "A heavy" a modo de introducción que te va a dar ganas de quedarte pegado al reproductor para ver qué más pasa. Y ¿qué pasa? pues que luego vienen "Future flood" y "Is coming" y la cosa se expande. Te rindes y quieres continuar. Irremediablemente sigues avanzando junto a tan inexorable material.

No hay pausa, ni respiro. Uno se esparrama con la combinación de melodías vocales que dan en el clavo, complementandose con coros que aportan aún más color. Luego una gran cantidad de breaks acompasados de batería, y los alternos entrelazados de guitarras cristalinas y unos bajos omnipotentes que acaban de completar el conjunto.

Un conjunto que peca de cierta irregularidad en cuanto a su conjunto o compactación: algunos breaks que emborronan un tanto algunos tramos y algun que otro momento que puede parecer un tanto disperso o repetitivo como en "Nomad". También será cierto que también le podrían faltar un par de acordes más en algunos temas para acabar de redondear el conjunto.

Un conjunto que rezuma optimismo por casi todo el minutaje, pero alcanzando cotas de excelencia tanto en su terceto inicial ya mencionado, y unas sublimes "Brian" y "A Giant" finales, con cierto titubeo en el tramo central del disco.

Pequeñas apreciaciones:

Pero uno de los principales inconvenientes que puedo ver, es un sonido que aunque notable, en algunas parcelas acaba por ocultar un tanto dos de las virtudes del grupo a mi modo de ver:

 - El primero está en un sonido de la batería donde los platos se oyen descaradamente demasiado por encima incluso que otros instrumentos, con unos bombos y cajas también por debajo de esos platos, cosa que también pasa con los toms, que parecen casi como acolchados. Parece un sonido excesivamente encarado al disco-rock  En esa base rítmica contrasta un bajo hiperpoderosamente stereo que tal vez pudiera ser un tanto más bajo para dar más poder a la grandísima labor del batería, en tal poderosas diversificaciones del conjunto de cada tema.

-Luego, otra de sus virtudes más evidentes, son los juegos entre las guitarras. Creo que deberíamos poder distinguir de manera más claramente nítida sus excelentes performances, porque tienen momentos realmente brillantes. ¿Qué más que poner esas brutales baterías por un lado y clarificar esas excelsas guitarras en un primer plano por el otro? Serían una autentica y completa bomba de relojería.

-Conclusiones e impacto:

Es un debut donde claramente exponen su buen hacer, su superávit de ganas, su explosividad contagiosa y unos brillantes desarrollos, que cuando se acaben de pulir las pequeñas rencillas sonoras y de completar con algun que otro acorde más, apuntará hacia el punto en el horizonte que ellos mismos se propongan y que acabarán por conquistar si persisten.

Además me consta segun RC, que en sus directos han conquistado gente con gustos muy heterogeneos, y de entre ellos, incluso el de algun miembro de grupos de rock duro, que "flipaban con las ganas que le ponían los chavales" aparte de verse sorprendidos por su calidad.

Luego, el diseño del disco, de Comoyoko es excelente, rozando la matricula de honor. Diseñado como album de fotos añejas de gente anónima disfrutando en la playa durante decadas pasadas. Vintage, si quereis, pero transmitiendo lo que transmite su música: luz y calor. Que se multiplica leyendo sus letras de corte vitalista por momentos, reflexivo por otros amalgamandose con la música en un todo poderoso.

Poco me quedará por decir, aparte de que me olvide de mentar que pululan terrenos indies que lindan pop y rock de guitarras por un lado, disco-rock por otro y poderío popero en las inflexiones vocales. Un todo que es disparado a borbotones, como si de una explosión semicontrolada se tratara. Atolondrado, sorpresivo y sobretodo, amplio.

Excelente material que han perpetrado para nuestro goce sus miembros: Adrià Margall,Adrià Congost, Joan Oliva i Aleix Turron. Y que esperamos que vuelvan pronto y no lo tengan que dejar.



Música y contacto:


-Música:                 http://hotpenguins.bandcamp.com/
-Página web:           https://myspace.com/hot_penguins
-Contratación :        hotpenguinss@gmail.com




lunes, 3 de marzo de 2014

Incombustibles Motorhead: "Aftershock", por el poder de Lemmy!

El poder de Lemmy

El poder de Lemmy , y esas cosas. Porque no sé titular los posts. Porque pierdo de vista muchas cosas, por mi forofismo musical. Por muchas otras cosas que no pienso mentar. Ni falta que hace. Y además aviso que voy a utilizar un lenguaje informal, soez y grosero. Lo requiere el artículo y porque el espíritu del rock'n roll lo invade todo. Iba a decir también que me excusaran por adelantado, pero a quien no le guste que le den. Hablando en plata. El que no entienda de qué hablo, que se ponga este último disco de los ingleses. El que no entienda, que empiece a escuchar algo rockero con pedigrí fuera del domingueo musical que está tan en boga últimamente

Qué narices, toda nueva publicación del trío debería ser noticia por doquier y alegrarnos el día. Aquí están Motorhead, incendiando las ondas de nuevo. Porque llevan haciéndolo durante unos cuantos puñados de años. Y no bajan el listón. Su propuesta atemporal siempre tiene los ingredientes justos de rock abrasivo, directo a la yugular. Siguen quemando como lo hace el primer trago de bourbon de la noche.

Esa voz atropellada parece por momentos rota de manera forzada, y es que el maestro ya tiene muchos kilómetros de brega, andanzas y alcohol. Dicen que ha tenido algun que otro amago de yuyu momentaneo, pero sabemos de sobra que a la mínima que pueda se armará con su bajo en ristre, levantará el cuello de nuevo apuntando a su micro vintage y nos esputará de nuevo sus versos descarnados.


 Son incombustibles, y tienen una fórmula imperecedera que lejos de no moverse ni un centimetro de la autenticidad innata que siguen supurando, vuelven a disparar de manera indiscriminada en todas direcciones. Ellos lo tienen, y no se cortan ni un pelo, no piensan desfallecer como sí hacen muchos que vuelven por la puta pasta, o que intentan recordar sus propios maravillosos años de gloria que no van a volver.

Lejos de todo ello, su música vuelve a sonar musculosa, lacerante, ardiente, sigue raspando como encendidas reyertas de bar tabernero perdido en medio de carreteras innombrables de algun lugar ignoto de la ruta 66. Ese olor del suelo empapado en sudores varios, restos de cubatas, trofeos mohosos y pequeñas porciones de ADN inidentificables. Ese olor de barra, que al levantarnos al día siguiente identificamos resacosos como algo lejano mientras abrimos con problemas la persiana de la habitación de un motel a media asta. Mientras alzando la vista vemos la silueta de la enésima chica de curvas pronunciadas, cuyo nombre no volveremos a recordar nunca jamás una vez volvamos a armarnos con las camperas para volver a salir a la carretera, hacia nuestro siguiente destino etílico en algun bar de carretera impregnado de aromas a cerveza barata, vapores corporales varios,  y en busca de nuevos episodios que olvidar en la letanía de la próxima resaca reincidente.

Aquí tira de rock despellejado en "Heartbreaker", cabalgando a traves de su "Coup de grace" sin inmutarse, hacia el blues de carretera "Lost woman blues". Y no falta de nada, porque en "End of time" empuña su bajo cual sierra eléctrica a punto de rebanarnos los sesos en plan Walking Dead. Aporreando el bajo y rebentando los timpanos del personal a base de ritmos exaustos de adrenalina, un puñetazo detrás de otro, con los huevos encima de la barra y con una sonrisa burlona asomando por detras de un dedo corazón incansable.

No hay disco desaprovechado, no hay ni un segundo de descanso. Ni el mejor chute de speed bañado en Jack Daniels tendrá nunca el mismo poder. Será por eso que sigue gustando por igual a hipsters pijales de capital, a los indies  gafopasteros sosopedantes habituales del RDL, punkies urbanos sin remisión o consumidores habituales del nuevo rock moderniki teñido de tendencia revistera.




Si quereis rock and roll de verdad, dejaos de meteros en berenjenales mainstream para domingueros que no pasarán de carnaza para puretas llevados por aquello de querer parecer rockero por un rato haciendo cola para comprar las entradas para el siguiente bolo de AC/DC sin saberse nada más que los cuatro hits de turno. Abstenganse oyentes que se conformen con meterse en los shows multimedia de los Muse o que vayan al concierto de los Black Keys por que dicen que son el grupo del momento, y les toca ir para intentar ser modernos por un día. Y porque es tendencia.

Porque llegarán los Motorhead y nos endosarán una patada en los huevos que nos dejarán con la cara de tontos, una vez más.

Rock and roll a borbotones, afilado como clavos, demoliendo a velocidades de choque imposibles. Porque el día que queramos rebentar la mierda de circunstancias que nos rodean tirando los muebles por la ventana y mandemos a la mierda al cabrón cretino que está hecho nuestro jefe y su multitud de pelotas calzonazos lameculos, la banda sonora volverá a ser Motorhead.



viernes, 14 de febrero de 2014

Fiesta de pijamas: el video de Shakira y Rihanna

A vueltas con lo ajeno

Shakira forma parte del mainstream y por lo tanto ya tiene galones para que cualquier cosa que haga se publicite a bombo y platillo incluso en noticieros varios. Entre otras cosas se lo ha ganado currandoselo desde bien joven, luchando por su sueño y superandose paso a paso. Se merece buena parte de su éxito.

Hace tiempo que entró en el selecto grupo de chicas que militan en la Primera Division del pop internacional, allí donde figuran todas las superventas habidas y por haber: Kate Perry, Beyoncé, Jennifer Lopez,Christina Aguilera, Rihanna, las honoris causa Madonna o Britney Spears.

¿Y qué narices hago yo publicando sobre su nuevo video? La verdad es que no tengo ni idea, y bien poca falta le hará que un don nadie como yo le haga propaganda también versando sobre cualidades de su último material.

Divas

Pero me divirtió en sobremanera un artículo en Rockdelux, donde hablaban del porno-pop, que se refiere a todas estas divas que suelen lucir y mostrar muchos centimetros cuadrados de piel en sus videoclips, bailando de maneras sugerentes, de miradas felinas, coreografiando sinuosos vaivenes de curvas, luciendo ultraprovocadores modelitos con pocos gramos de tela, etc, etc.

Obviamente no hará falta decir que la masterclass al respecto sería Madonna, figura casi desaparecida ahora mientras descansa, antes de intentar sacar algo nuevo al mercado. Pero la que lleva años siendo la reina de ese estrado, pese a todo lo que le llueve y le hacen llover, y le pese a quien le pese, es Britney Spears. Porque resulta que lleva un nº más elevado de hitazos con su respectivo clip de promoción, es la original, la nº1, la más clara heredera de Madonna tiempo ha. Que entre irregularidades varias, sigue regalando pelotazos de vez en cuando a un ritmo más elevado y constante que muchas de sus homólogas estilísticas.

El resto suelen funcionar de maneras intermitentes, publicando cosas como el "Umbrella", tan sencilla como meter un ritmo reforzado, la voz por encima y poco más. Un tema que ni tan siquiera está compuesto por la reina de Barbados. Si checkeamos el resto de singles, la mayoría no resistirá la comparación con su debut en esto de ser superventas. Y tan solo lo digo como ejemplo de cierta irregularidad musical.

Shakira

A Shakira le pasa algo parecido, pero es más veterana. Y su ventaja es que sabe aclimatarse y adaptarse para seguir destacando por encima de muchas (la mayoría) de sus rivales. No solo eso, sinó que desde siempre conquistó con su propia marca personal del movimiento de caderas heredero de la danza del vientre que sigue practicando y explotando. Y ya sabemos que también sabe coger unos pocos elementos latinos para aderezar la mezcla.

Pero bien es cierto que sus últimos singles no tenían ni la mitad de pegada que su superhitazo de "Las de la intuición". A saber, "Waka waka", "Whenever,wherever" y un par más a lo sumo, que superan a "Rabiosas" "lobas" etc. Es más, los clips empezaban a decaer bastante en aquello de captar la atención del público: una rabiosa que sonríe; un baño en fuente pública más ulterior huida en moto, etc. Cosas vistas y más bien casi banales.

Pero esta vez hay un "Completo". Una canción que es pegadiza, que engancha, y que tiene una buena proporción de ingredientes que la hacen altamente apetitosa para muchos oídos. Una cancion que además de gustarme, es corta, breve. Y ya sabeis, se cumple el dicho: lo bueno, si breve dos veces bueno.

Pero un completo significa que el video está a la altura. No es la panacea, pero los recursos exhibidos, aunque vistos, están combinados de una manera que resulta ameno; movimientos y vestuarios sexys los hay, la belleza que supuran las dos divas desborda a borbotones y ninguna de las dos pisa a la otra en sus respectivas performances vocales. Y lo más importante, no se pasan de listas en provocación, ni en sensualidad, sinó que más bien están en puntos más light que en anteriores clips propios individuales.

Siguen apareciendo los gorgoritos de la de Barranquilla en el estribillo, su otra marca personal, y vuelve a lucir un look rockero hacia el final del clip, amarrandose guitarras y baterías. Personalmente, me gusta más la performance vocal de Rihanna, que entra a cantar de forma realmente demoledora durante su turno.

Es una colaboración perfecta, una simbiosis casi simétrica entre las dos estrellas, el clip y la música. Un regalo para los oyentes y fans. Y para los que no solemos casar con este tipo de propuestas.



 Diré que algunas otras fueron más allá en lo visual, como la Lady Gaga, rizando el rizo pero desaparecida en combate. Otras hicieron honor a la etiqueta cachonda del porno-pop, como le pasó a la Aguilera cuando lucía looks de muñeca hinchable hipermaquillada. Otras lo seguirán intentando por veteranía u inercia, como Madonna y compañía.

Mi opinión es que la reina seguirá siendo la Spears hasta que deje de quererlo. Pero Shakira le anda bastante a la zaga. Este video es la prueba de ello. Debería lanzar una inmensa enhorabuena a la de Barranquilla pero resulta que de enhorabuena estamos los pobres mortales que podemos seguir disfrutando de sus hits, o al menos de este.

Un gran trabajo, enhorabuena Shakira Isabel Mebarak Ripoll. Y gracias.

sábado, 8 de febrero de 2014

Un adiós monográfico a los Antònia Font

Un adiós a Antònia Font

Desde que me planteaba escribir algo a raíz de la separación de los mallorquines, nunca supe si hacerlo desde la perspectiva del homenaje, escoger el camino de la monografía o los recuerdos personales de los conciertos a los que asistí.

También podía acudir a la idea de una mera compilación de sensaciones propias durante audiciones de su material, intentando ahondar un tanto entre lo que aparece excavando bajo la superficie de lo que en apariencia parece algo ligero y que en realidad no lo es tanto, como son todas esas canciones que nos han ido regalando.

Pero la verdad es que es imposible acuñar en un post todo o parte de cada una de esas posibilidades sin dejarse cantidad de elementos por el camino. Así que al final, será un poco de todo.

No hará falta mentar que han sido un grupo popular tanto a nivel de público de crítica. Pocos son capaces de conquistar a tanta variedad de seguidores de todas las edades, y mucho menos suscitando una unanimidad bastante uniforme entre todos ellos.

 -Discografia:

Empezaron con un primer disco titubeante, donde muchos quisieron ver a un trasunto de pop-rock que trataba de ocupar el espacio que dejaron los grandes Ja t'ho Diré tan sólo por el hecho de hacer música popular cantada en mallorquín. Eso fué lo que me dijo en su momento un compañero de piso después de haber asistido al directo que dieron en el edificio del Seminari de la UdG. Por entonces eran unos totales desconocidos y debían acabar de publicar su primer larga duración.

La cuestión es que me lo creí y muchas ganas no te daban.tras oir tales juicios. Pero el tiempo lo puso todo en su sitio: en realidad sí tuvo su impacto pese a la escasa propagación por nuestras tierras del material. Es cierto, "Antònia Font"(1999) tiene aquel aroma de debut  hecho casi con prisas, que por el ansia de querer plasmarlo todo para mostrar todas sus ideas, parece cocinado a medias y descansar estilísticamente en tierra de nadie. Fogonazos de pop, retazos de surrealismo en cuanto a sus letras y un olor a melting pot que no acababa de cuajar del todo.

Pero sus ganas, tenacidad y talento acabó de entrar en juego y entonces grabaron su segundo larga duración "A Rússia"(2001). Entonces se produjo su propio big bang, en un estallido de canciones divertidas, alegres, que combinaba luminosidad,  ingredientes mediterraneos y pop de colores, amenizados por el contrapunto de letras ocurrentes que proponían un cúmulo de sensaciones al mismo tiempo, tantas como temáticas varias dentro de una misma canción.

Contiene auténticos pelotazos como "Canta" o "A Rússia", cantan tanto al café de Colombia como a futbolistas profesionales, y propaga alegría a mares instalándote una sonrisa de oreja a oreja sin posibilidad de remisión. Esta vez dejaron patente su propio estilo y personalidad que ya no dejarían hasta el final. Un disco casi redondo.

La crítica levantó las orejas, y muchos se rindieron ante tal concentración lumínica. Pero lo mejor estaba por llegar, con "Alegría"(2002), el disco que los catapultó a la fama y la popularidad en buena parte gracias al hitazo de la canción homónima "Alegria", el cual los difundió por todos los barrios posibles. En realidad, todo el disco está impregnado de sabores más melancólicos que su anterior. De hecho parece su reverso  reflexivo, sus "Dins aquest iglú", "Final" o "Vos estim a tots igual" de regustos poetico-existencialistas así lo atestiguan a pesar de sus antagonistas "Patxanga" y la susodicha "Alegria".

Un conjunto de canciones compacto y casi sin fisuras. Lo mejor estaba por llegar aún, como así ocurrió con su mejor disco hasta la fecha "Taxi"(2004), redondo y perfecto, aúnando todas sus cualidades. Sentaron cátedra con una serie de momentos inolvidables el vals de "Vitamina Sol",la colorida "Armando Rampas", la inmensidad de"Portaavions", la inocente "Extraterrestre" o  el rap de"Astronauta rimador". Todo un glosario de sensaciones sin parangón. Difícil de superar,ni  tan siquiera por ellos mismos.



No bajaron el listón con "Batiskafo Katiuskas"(2006), combinaba cosas discretas como "Nata" Tonto", "Bamboo" con logros inmensos como el hitazo extremo de "Wah Yeah", la atmosfera sinfónica de "Batiskafo Katiuskas", la pausa de "Tokyo m'és igual" o la cambiante "Love Story". A efectos prácticos habían empezado a combinar canciones impepinables con otras bastante menos apetecibles, pero la tónica general seguía siendo de matrícula de honor.

Empezó luego otro ciclo, diferente, el que se suele dar después de una gran eclosión en forma de varios discos consecutivos acertando: por más que  siempre se plantearan cada disco desde perspectivas diferentes a la de los anteriores, y que acertaran haciendo que en realidad todos ellos resultaran muy distintos entre ellos; existía un patrón ambivalente de combinación de contraposición de canciones alegres con otras de aires más melancolicos. A partir de este momento empezarán sus grabaciones a tender hacia una mayor uniformidad general, con menos saltos de un lado a otro como estableciendo una estabilidad palpable.

Y todo ello empieza con el disco de transición que supondría su doble "Coser y cantar"(2007), un recopilatorio atípico donde se versionaron a sí mismos acompañandose de la Orquesta sinfónica de Bratislava. Pero cuidado, no se trata del disco típico de banda con orquesta, sinó de versiones diferentes donde van bastante más allá de la traslación de los arreglos de sus temas a una instrumentación sinfónica. Versiones que transforman el material que casi parece inédito, a unas cotas que pocas veces se han podido ver en otros materiales de análoga indole. Pese a este nuevo logro y la consiguiente gira, bien es cierto que sigue tratandose del mismo material.

Volverían a las andadas, luego con "Lamparetes"(2011), una culminación en toda regla, donde las atmosferas devienen más uniformes, saltando de el exhibicionista coro de "Me sobren paraules", la pseudo-filosófica "Ses coses modernes",la costumbrista "Islas Baleares",la paisajística extension de "Icebergs i gueisers" o la minimalista "Sospitosos". Unas canciones que contrastan con el tono sosegado de "Calgary 88" o "Canons de Navarone" que suponen una media aritmética de todas las virtudes e improntas propias del grupo. Una media aritmética que contrasta con el material de relleno que parece ser "Minutos musicales" o"Pioners".

¿Y qué quiero decir con ello? que empieza un descenso en cuanto a la tónica general de los temas hacia una calma chicha que por momentos resulta bastante aburridor. Más que cantar, parecen hacer una reflexión musical sobre el camino andado, las estaciones que fueron recorriendo.

Una sensación que se evidencia con el disco que acabaría siendo el epílogo de su carrera, "Vostè és aqui"(2012). No voy a incidir demasiado en que siempre me ha parecido un disco de retales, trazos, esbozos a medio cocinar de canciones dejadas a medias y que podrían haber sido otro de sus grandes de haber tenido media ganas de hacerlo o completarlo.

 Es una compilación de miniaturas, cosa que muchos se han entestado en ver como algo innovador o curioso, encumbrándolo a la altura de muchos de sus predecesores y que un servidor siempre verá como algo que no parecieron querer acabar de cocinar. Podría haber sido mucho, y es lo que es, una colección de esbozos. Poco a destacar por mi parte más allá del "Poesies malversades", que parece la única canción "completa".

Yo diría que si dicen que es la bomba y media, será más por el crédito acumulado de lo que habían sido que no por el legado fehaciente del material publicado. Posiciones parciales de público y crítica tendentes al aplauso incondicional, y por ello, menos realista. En resumidas cuentas, que soy un disidente y el único que os va a decir que junto a "Coser y cantar" y el 1º "Antònia Font", mi terna prescindible del grupo; mejor dejadlo para el final. Y aún así.

-Detractores

Los hay, y no pocos. Es normal que se levanten suspicacias cuando una banda tan conocida y unánimemente aplaudida resulta parecer casi de consumo "obligatorio" para los que no acaban de comulgar con su propuesta. Porque así lo ven muchos: o te gusta Antonia Font o no estás en la onda.

Una de las características más chillonas es la manera de cantar de Debon. Más que por la propia voz, por el contenido de las letras cantadas. Como siempre en apariencia suelen parecer bastante infantiles, pero en realidad, si te pones a escarbar en el contenido de algunos temas, la cosa parece ir en dirección totalmente opuesta a esa connotación.

Y pondré unos pocos ejemplos como el del "Wah Yeah!" que parece una plasmación de la plenitud que se siente después de hacer el amor y la sensación de harmonia que nos suele embargar entonces. "Dins aquest iglú" es una crítica en forma de lamento o queja, a la frialdad con la que nos desarrollamos en nuestras relaciones y "Darrera una revista" parece hacer alusión a  los ricos  multipropietarios de diversos inmuebles que nadan en la abundancia,  apuntando también a una crítica hacia una indústria demasiado basada en el tocho.

Si nos fijáramos un poco más, seguro que encontraríamos otros muchos ejemplos (la agridulce "Alegria", sin ir más lejos) que más bien irían en dirección contraria a ese punto de vista cerrado sobre las letras de A.Font. Pero es cierto que pueda aparentarlo. Normal cuando lo que nos ofrecen son versos surrealistas que combinan diferentes temáticas aparentemente inconexas; pura asociación libre a partir de la propia música, no aludiré a más jerga psicoanalítica por precaución y por parecerme demasiado evidente.

www.hipersonica.com
  La analogía podría cerrarla diciendo que por la misma regla de tres, entonces la pintura de Dalí tambíen podría ser de esa guisa, un conglomerado de cosas inconexas plasmadas en conjuntos de asociaciones libres y basados en sensaciones que bien podrían haberse generado según  improntas originadas en edades tempranas, manifestándose a través de la pintura. Pero no lo voy a decir, no sea que me lo tilden de desfachatez.

Otro de sus puntos débiles fueron siempre el de los directos, tenían un directo justito y que tan sólo pivotaba sobre un poderoso tracklist. Es cierto, solían permanecer bastante estáticos todos a excepción del cantante. Pero los vi en la 1ª edición del Poparb y se cascaron una versión del "Interestellar Overdrive" que me puso los pelos de punta. Y en el monstruari de Vilafant, volvieron a hacer moverme a ritmo de vals con "Vitamina Sol" de nuevo y tuvieron la virtud de hacerme esperar cada tema con la ilusión que sólo transmiten unas pocas bandas, haciendome disfrutar (lo diré) como un niño.

-Debates

No se trataría de debates propiamente dicho torno a la banda, podríamos empezar a hacer disquisiciones respecto si al margen del montón de canciones eternas que nos han dejado, han aportado poco o mucho al mundo de la música. Pero su atrevimiento con las letras lo finiquitaría rápido.

También podríamos discutir el hecho de que casi todo pase por las manos de Joan Miquel Oliver, que si bien es cierto que es el compositor y letrista casi absoluto,  también lo es que sin el sonido que le da a la banda el teclado de Manresa o el contrapunto de la voz de Debon como complementos perfectos, la cosa no hubiera llegado donde ha llegado. Y insistiré en observar que Oliver es un guitarrista con variedad de registros, con muchos y variados recursos, sin necesidad de ser un virtuoso.

www.finaestampa.es
 Lo que sí me atreveré a dejar sobre la mesa, es la sensación personal de que hubo un antes y un después de "Coser y cantar", Oliver empezó a foguearse en su proyecto en solitario, colaboraciones y producciones varias, así como algunos otros miembros del grupo. Lo que suele llevar a cierta dispersión inexistente cuando tan sólo se trabaja en un único proyecto. Os dirán que no fué así, pero si repasamos los pasos de 1º un recopilatorio orquestado, 2º disco rebajado en chispa y más calmado y monótono y 3º disco de canciones a medias, la cosa parece evidente: se podía intuir un agotamiento latente y tal vez augurar un final.

Si escuchais el último "Vostè és aqui" tal vez me deis la razón, parecen no haber querido/podido acabar los temas por el hecho de no soportar el tedio de tener que volver a ponerse. Y lo de publicar miniaturas, la salomónica decisión final para no querer reconocerlo y aparentar normalidad o continuidad. Precipitandose al final en un adiós definitivo de apariencia apresurada.

Mi verdad

No soy el único, y no voy a hacer una carta de despedida emotiva que sí sabrán hacer muchos otros seguidores, pero lo cierto es que Antònia Font han marcado una serie de episodios de mi vida, me han alegrado muchos días y muchos momentos, me han puesto muchas veces una sonrisa tanto en el rostro como en el alma.Y tambien han sabido contagiarme la ilusión por contemplar todo lo que nos rodea de una manera alegre, optimista e inocente.


Estoy seguro que muchos de vosotros habreis experimentado sensaciones parecidas, y hay que decir que siempre los tendremos ahí, en el corazón. Especialmente mis preferidos "A Russia" y "Taxi" .

Buen viaje Antònia Font. Y ojalá nos volvamos a ver.














martes, 4 de febrero de 2014

Algunas decepciones musicales del 2013: Paseos musicales sobrantes

Decepciones 2013

Dicho así puede sonar feo, pedante e irrespetuoso, pero lo cierto es que todos los que constantemente permanecemos escuchando música heterogenea tenemos nuestra ración de decepción respecto a nombres o grabaciones que suelen estar en podios particulares ajenos. Esos nombres que tal vez algún día disfrutábamos u seguíamos con impaciencia, de los cuales esperábamos más.

No nos vamos a engañar, uno no se escapa de fílias y fobias varios, pero cuando empiezas a resultar alguien medianamente experimentado en aquello de practicar como oyente curioso, añadiendole cierta clarividencia en cuanto a la disquisición clásica de gustos personales vs sensibilidad a criterios o méritos artísticos varios; cualquiera podríamos justificar las razones por las que aborrecemos ciertas propuestas de manera convincente.

Y yo no lo soy, seguramente tampoco sea nada imparcial al respecto de cosas que no me convencen ni me hayan convencido practicamente nunca. Pero la verdad es que me encanta compartir cuando creo haber atendido lo suficiente y de unas cuantas maneras posibles, repitiendo una vez tras otra y encontrando poco o nada estimulante en las canciones escuchadas. Especialmente cuando en todos los sitios, esas canciones, discos, artistas, me los ponen por las nubes; cual panacea.

Lo primero que nos dirán, a los que nos atrevemos ante tal caballo de Troya, es que o no tenemos ni idea, o que nuestro criterio es erroneo,  o que tal vez no seamos precisamente los más indicados si criticamos ciertas cosas.Que digan.

El paseo es corto, y puedo empezar por James Blake que me sorprendió de manera mayúscula con su debut en solitario pero en Overgrown la cosa mengua, y lo único que puedo argüir es la falta de capacidad de sorpresa. Aquello que me hechizó entonces, no aparece con la misma fuerza en esta ocasión, por más que no resulte novedoso ya. Janelle Monaé, de la que tal vez esperara demasiado, esta vez dubita entre el R&B comercialoide, pistas de conversaciones radiofónicas, y pastillas de soul ligero. Si, artesanalmente estas pastillas de soul son correctas, con coros y arreglos notables, pero bastante esperables. Aún así, diré que también tiene un par de hitazos siderales, que a  los fans les resultará ser la justificación para todo un disco irregular. No para uno.

cz.dada.net
En cuanto a Yo la tengo, por veteranía, genero y viendo su evolución, por más que disfrute como un cosaco con cosas anteriores, por más que muchos tics vuelvan a aparecer aquí, etc, me lo veía venir. Que cierto agotamiento de su propia fórmula se hiciera palpable, y que sus canciones no tengan el alcance de antaño parecía de libro. Quise equivocarme y fracasé. La intuición se hizo realidad.

Otros visionarios de entonces desaparecidos de escena, My Bloody Valentine, fueron ejemplares en su debut, y siguieron siendolo en aquello que controlan, feedbacks, reverbs, vorágine guitarrera boyante etc. Y lo controlan también en directo. Pero me pasa lo mismo que con los manierismos o méritos que tenían tambien en su momento Jesus & Mary Chain, que lo despojas de ese sonido, producción y control, y las canciones desnudas no tienen nada de punch. Quitadle imaginariamente toda esa vorágine de efectos y compañía y probablemente esteis conmigo. Chapeau por el control de efectos uno dentro de otros cual matroskas rusas, pero quitadle eso, y esas matroshkas se volverán insípidas e incoloras.

Anímic, adalides para un servidor del savoir faire en el folk, demuestran otros savoir faires en lo alternativo, con una suerte de rock indie a su manera. Meritorio, seguro, pero no dan en el resorte adecuado como para entusiasmarse uno con el nuevo material. Es indie, sí, y ya está. Para mí limitan su talento. Todo es opinable.

Ya dije lo suyo en mi anterior entrada, sobre Manel, el grupo que repite y repite hasta que, en aquel punto en el que uno está a punto de pasar al siguiente tema, aparecía aquel elemento que propulsaba las canciones a la categoría de himnos. Pues ese elemento resulta insuficiente en su nuevo lp.  Han perdido esencia.

Luego Standstill, repiten fórmula por doquier, de manera exhibicionista volviendose efectistas del todo. De Refree y su giro psicodélico-ruidoso tampoco hará falta reiterarme, pero ruidos gratuitos y peonceros no son excusa suficiente, para justificar que luego vocalmente recurra por momentos a calcos y patrones de material anterior. Que Vampire Weekend resten kilates y chispa, para entregarnos un disco de pop positivo y jovial y punto pelota, debería ser punible.
www.head-fi.org

These New Puritans siguen a la suya, en su propia burbuja aislante proto-arty, semi avantgarde. Low siguen aburriéndome a mares; MIA dispara a matar pero me resulta de estridencia poco saborosa; Arcade Fire siguen siendo unos proscritos por resultarme totalmente asépticos e indiferentes, por más que tengan un trono intocable para muchos, la mayoría.

Julia Holter, deja de sorprender tambien, vale, pero con un poquito de su propia salsa podría haber aliñado un poco esa sensación de más de lo mismo, un mismo excelente, pero sin distinciones. A estas alturas, que sigan sin gustarme poco o nada los Nick Cave, Arctic Monkeys, Kanye West , Justin Timberlake, no me resulta novedoso, soy un rebelde impermeable a lo que me proponen, con razon. Quedaoslos, pero sabed que existimos unos cuantos detractores. Lo mismo que con Pony Bravo y Parade.

Y los retornos?
Difíciles de listar, pero la enésima decepción con Tricky clama al cielo, la cacareada nueva entrega del master David Bowie me resulta ser un bluff en toda regla, demasiado sobrio el disquillo. Iggy & Stooges siguen yendo a lo suyo, mucho ruido y nervio, pero pocas nueces. Tal vez lo de Black Sabbath sea diferente porque insisten en su marca de estilo con acierto, pero tambien es verdad que es una marca de estilo excesivamente anacrónica, viejuna, desgastada. Está bien y ya está. NiN restan demasiado calibre a su rock industrial, suenan lights. Y por más que insista el maestro Neil Young intentando combatir su propia chochería con solos de 25 minutos al viejo estilo, no deja de ser el jubilado cascarrabias de rudas maneras y poco que aportar en que se convirtió casi desde su Greendale. Mejor que siga sacando ese material inédito de épocas anteriores con que nos deleita de vez en cuando.

Es esperable que Suede, Sebadoh, Devendra Banhart intenten volver al ruedo, sacarse cuatro cuartos siempre viene bien. Si pueden que lo hagan. El enésimo retorno cantado de Primal Scream y Daft Punk me suenan totalmente vacíos, algo más que despojos de lo que fueron. Y dentro del rock alternativo, los Mudhoney, Melvins, Black rebel Motorcycle Club o Queens of Stone Age parecen un autorretrato en blanco y negro. Dios los perdone, ellos lo intentan.

Y como despedida, diré que me he quedado bien a gusto, y que tal vez otro día me centre en todos aquellos artistas tan bien considerados que es difícil que nos hagan tilín, dando algun porqué. Pero estoy seguro de levantar  atisbos de polvareda al respecto de unos cuantos de estos artistas que son intocables para sus más acérrimos. Con todo el respeto y el agradecimiento por haberlo intentado de nuevo. Y porque los hayan dejado.