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sábado, 18 de enero de 2014

Paseos por el 2013 (III): Por los estilos más clásicos en el 2013


 Paseos por el 2013 musical III

Una vez más, encantado de poder seguir añadiendo palabras, frases a este inmenso mundo paralelo que es la red. Ya sé que mis observaciones serán inocuas e incluso sobrantes para los buenos samaritanos en cuanto al arte sonoro de la música, pero no está nada mal tener buenas compañías para darnos una vueltecita y echar un vistazo a algunas de las publicaciones más destacables del pasado año en los estilos o etiquetas de corte más clásico. ¿hace?

Y, ¿ qué hay más clásico en cuanto a la música popular que el country? Pues como siempre hay superávit de propuestas remarcables, lo cual me encanta. Pero por empezar por algun sitio, Bonnie Prince Billy, ha vuelto a los orígenes de lo que es su visión particular del country-folk, con su guitarra, su fina voz, y poco más, y le ha hecho el honor a la autogestión, encargándose el mismo de la promoción, entre otras cosas. Pero Oldham no se conforma con un disco intimista de material propio y se apunta a un dueto con Dawn McCarthy & B.Prince Billy, para ofrecernos un buen nº de versiones de los Everly brothers. Y qué versiones! 
La vuelta a la acción por parte del dueto Rodney Crowell & Emmylou Harris, también incluye unas cuantas versiones más algo de material propio, en un disco donde ambos vuelven a demostrar que forman parte de los grandes en este estilo. Otro de los grandes, como es Howe Gelb , lejos de esconderse, publica un disco de autoversiones intimistas para su propio sello por un lado, y por otro su siguiente paso en solitario de country de duermevela con su característica voz grave y curtida.

Acercándose más al rock, Jimbo Mathus & Tristate Coallition, nos ofrecen una gran aportación para no apalancarnos, y los ahora superventas Mumford & sons rematan ese efecto con su visión particular y pseudomística del género. Algo que contrasta con un Eddie Spaghetti, que aunque curtido en mil batallas, tampoco da con el resorte adecuado esta vez, por más que su disco está más que bien.

Más hacia latitudes hillbilly, otro gran guiño es el de Dead Bronco, y más guiño pero más psychobilly los de Guadalupe Plata, lo mismo que la nueva aventura de los Handsome family, en su cálida andaduría por sus terrenos; algo a lo que Son Volt también se apuntan. En cuanto a Robbie Fulks, con su propuesta de raíces amplificadas también deslumbra con su contenido. Un contenido más ligero o académico que también nos brindan las Be good Tanyas, volviendo al ruedo.

Porque, Elizabeth Mitchell, ya hace emocionantes perlitas country dirigidas a acercar el género a un público más infantil. Y destacaremos este año, la novedosa propuesta perpetrada por una extraña alianza compuesta por Stephen King, John Mellencamp & T.Bone Burnett, llamada Ghost Brothers, donde encontramos una historia de fantasmas del pasado escrita por S.King y musicada con talento y acierto por esos dos monstruos del género.

Iba a olvidarme de Johnny Flynn, pero seguro que ya no lo hago. Acercandónos un tanto al folk, el feliz y grandioso regreso de Laura Veirs, después de su disco country-folk infantil, es brillante de nuevo. Y qué decir que no sepamos ya de un excelente Billy Bragg? ponedle vosotros los calificativos, que me quedo corto. Idem con el antipático  Cass McCombs, no por ello menos excelente.

Siempre enriquecerá un punto de vista lo-fi y casi grunge que nos da Mikal Cronin, aunque se aleje del género; porque para devolvernos a él sin pudor ninguno también andará el señor Josh Ritter. Y añadiría que Villagers nos seguirán haciendo soñar, que Basia Bulat siempre está ahí o que Darren Hayman se está conviertiendo en uno de los colosos con su doble entrega, pero tampoco lo voy a decir. O que Manic Street Preachers también han puesto su granito de arena. Pero tampoco.

Más bien, siguen sonando haditas de bosque arrullando con sus vocecitas y su pop-folk evocador, como hacen Alondra Bentley o también Olof Arnalds, o Luthea Salom.

Otra propuesta inclasificable es la nueva entrega de la serie de varios de Son of Rogues Gallery,Pirate... una idea de Hal Willner en la que aglutina toda una serie de personalidades para que aporten voces y canciones al género de canciones ambientadas en aventuras de piratas, inspiradas en la trilogía de Piratas del Caribe. Dicho así, no suena a cosa original, desde luego, pero nombrando a los Michael Stipe,Taj Mahal, Tom Waits, Mellencamp,Zappa,Marc Almond, Keith Richards, Beth Orton, Courtney Love, entre otros muchos la cosa cambia. Y el contenido es inabastablemente sensacional. Variopinto e irregular pero brutal.

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 Y si asomamos la naricita por cosas más retro, encontraremos el rock casi surfero de unos Hi-Risers desatados, o la nostalgica y tierna visión del pop-rock de Lloyd Cole. Pero la bomba descansa en las manos de unos Delta Saints, que se salen con su renovada visión del rock sureño, modernizado y enérgico, por más que no se arranquen de vez en cuando por terrenos más hard.

En cuanto al rock, los Evens nos vuelven a soltar unos cuantos pequeños latigazos, como los azotes noiseros reverberados de unos Triangulo de amor bizarro en  permanente estado de gracia. Algo que  Tomahawk lleva por otros andurriales más freaky cañeros, y unos recien surgidos León benavente por terrenos más indies y psicódelicos.

Otro de los diablos veteranos experimentales como Marc Ribot, espeluznante en su nueva entrega de los  Ceramic Dog,  algo que tanto Telekinesis y los casi recien resurgidos Sadies  llevan también por costales indies de allta graduación, pero rebajados en bilis respecto al bueno de Marc. Lejos de ahí, Julie Ruin nos suelta cuatro gargajillos heterogeneos, y un brillante de nuevo Andres Calamaro, nos ofrece un decálogo de lo que debe ser el rock de autor. Y lo de  la inclasificable  Ana Calvi es una consolidación en toda regla, digo yo.

Las Ruinas  por un lado (el suyo, macarrero), y Egon Soda con su poprock emocional, también toman su propio camino.

El gran boom ha ocurrido en el género del soul, un big bang donde se ha acercado tan añejo campo a otros muchos. Como el ejemplo de Miguel, en su electrónico punto de vista; un Sean Nicholas Savage excelso también con su perspectiva electrónica de belleza desarmante o el acercamiento del género al space de Thundercat.

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Luego, la metamorfosis de Costello en su aventura de Costello & Roots, en soulman moderniki es de aúpa. También una espléndida Beady Belle, más popera; con la puntilla de Alice Russell que se mete en varias habitaciones a la vez durante todo el minutaje; hacen de este 2013 un año de diversificación del género, que aunque ya había empezado a darse en el 2012, parece haberse consagrado el hecho de maridarlo con varios ingredientes.

Pero a los amantes de su sonido más clásico, les queda el consuelo de poder acercarse a lo nuevo de James Hunter six, o el soul de camara con cuerdas de Marques Toliver. Para que no cunda el pánico.

El blues también ha tenido sus propuestas variopintas, como el mestizaje de blues a aires tuaregs de Bombino, o el savoir faire infinito de Hugh Laurie post serie House, poniendole toques de tango y canción. La asociacion  Ben Harper & Musselwhite, también ha dado sus frutos. Y unos chispeantes North Mississippi Allstars, que en connivencia de un exZeppelin, han desbordado imaginación magreando el blues con cosas también más actuales, agitandolo y enterrando la posibilidad definitivamente de dar sepelio a un genero tan poco proclive a automodernizarse.

En Jazz también algo se ha movido, nueva entrega de Madeleine Peyroux, Joshua Redman sigue en sus trece, Getachew Mekuria, con un recopilatorio-homenaje, un excesivo baladismo por parte del vastago del actor-director de cine Kyle Eastwood, y una excelente y cálida Andrea Motis con su seleccion académica de clásicos del jazz.

www.thinkstock.com
Lo rompedor reside en una experimental freejazzera que es Matana Roberts, luego un jazz canción italiana por parte de Joe Barbieri; y finalmente esa especie de jazz de cocteleria que suponen los Tin Hat Trio  y su virtuosismo colorista.

Para finalizar esta suerte de paseos por el año musical, no me voy a quedar de decir que suelo estar ausente en otros muchos campos que no controlo, o donde no me gusta prodigarme como suele ser el mismo jazz, flamenco, radioformulas, hiphop, tecno duro, etc. Pero supongo que ya lo habreis observado.

Porque ahi estareis vosotros para guiarme y cogerme de la mano para darnos un garbeo por esos lugares, reconditos para uno , no? Espero noticias vuestras bien pronto a poder ser, comments o lo que surja. Andaremos escribiendo por aquí. Nunca mejor dicho.

À la prochaine!

jueves, 16 de enero de 2014

Paseos por el 2013 musical (II): trips, viajes y paisajísticas electrónicas


 Bueeno, otro día más, otra tarde más, una jornada laboral más y un largo etc. Tal vez nos merezcamos un pequeño descansito para estirar las piernas de nuevo. Y qué mejor que meterrnos de lleno de nuevo, en la que fué la actualidad musical del pasado ya 2013.

 El año fué durillo en cuanto a circunstancias, y musicalmente también hubo una extraña proliferación de propuestas oscuras e incluso de mal rollo, como así confirman algunas listas donde aparecen Raime, o Scott Walker, incluso Pharmakon.

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Vamos a meternos en los berenjenales más dark y extraños, pero primero estaría bien ponerse en plan contemplativo para calentar motores y empezar por las propuestas más trip , de cierta excelencia contrastada que viene siendo habitual, por ejemplo, con bandas como oOoOO , que siempre saben conjugar sonido shoe con vapores  pop diversos.

Otros que se han consagrado en el campo de los viajes con virajes shoe y reminiscencias ruidosas, con un control de la bola impresionante son Youth Lagoon, porque por ahí andan Washed Out para intentar arrebatarles el trono con pastillas de pop lisérgico, como tambien lo hacen a través de ese mismo sendero Suuns de tintes más arty's. Poliça nos ofrece una especie de trip hop estilizado y suavizado muy agradable tambien.

Obviamente no nos quedaremos de decir que los Flaming Lips siguen su propio camino marcado por su anterior Embryonic, y nos ofrecen otro excelente space trip de calado setentero, como también deberíamos señalar el buen oficio de Olafur Arnalds en su disco en solitario reverberando orquestas y poniendo voces Antonyescas, su status de telonero de Sigur Ros así lo acredita y el disco nos presenta a un artista realmente prometedor.

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Otro clásico en esos lares, Apparatt, nos deja otro regalo de blisstrónica eterea en forma de banda sonora, esas que  dicen ser prescindibles en muchas carreras artísticas pero aquí la cosa adquiere formato de disco normal (y bueno) por su tremenda calidad, de nuevo. Loable también el intento avant-electro de los Lapalux, pero que palidece ante otra de las sorpresas del año personalizada en LAND, con sus paisajes urbanos nocturnos y darkies hasta decir basta, espesos como el humo negro de un incendio, recordando glorias pretéritas provenientes de la escena triphopera de antaño.

Otros habituales que siempre tienen ese aire trip, son los poperos Efterklang, que tampoco decepcionan nunca. Pero luego surgen intentos narcotizantes como los de Indians, para revelarnos que esta rama de la música popular está más viva que nunca.

Si proseguimos con nuestra excursión y nos acercamos a paisajes más Dark, podríamos toparnos con unos de los más veteranos del tecnopop, con su suerte de blues tecnificado Depeche Mode, que vuelven al candelero recuperados para la posteridad. Daughn Gibson asoma su hocico con su electropop rudo. Otros que los siguen a la zaga son los Lorn, con sus voces deformadas y espirales de final indeterminado. Porque el rock de los Cult of Youth, casi que se me salen de esas categorías lindando con otros generos y perpetrando esa especie de ceremonias ocultistas en medio de bosques ignotos con ecos de Joy Division a las voces.

Y hay que ser valientes para meterse en lugares malrolleros , pero a veces, dejarse llevar por la oscuridad no viene mal por un rato, y los que quieran aclimatarse de una manera más progresiva tienen a los bienhallados Pere Ubu, adalides de la no-wave con su disco apodado por ellos mismos de "dance". Boduf Songs  tambien producen ese tipo de efecto en su público.

virginemary.blogspot.com
También, podríamos acercarnos al universo sonoro y enfermizo de Haxan Cloak, que con sus reverbs infinitos bien podrían poner sonido a cualquier ambientación de peli de terror de serie B, algo que Pharmakon podrían hacer también con gritos y porrazos incluídos. Los campeones en este descampado de desalmados ya los hemos mentado, porque lo de Scott Walker es directamente enfermedad exhibicionista y lo de los otros laureados Raime,  es directamente de champions, con sus mantras/drones que te van adentrando y sumiendo en su propio averno sonoro de manera inexorablemente inevitable y progresiva, deviniendo pesadillas cavernosas.

Dejemos atrás los malos viajes para acercarnos a los campos de la psicodelia, donde Foxygen nos recuerda a las lisergias folkies setenteras de poso hippie, así como Julian Cope nos sigue bombardeando a discos con su renovado discurso psicodélico clásico, tocando él mismo todos los instrumentos como emfatizando ese espíritu colorista de antaño.

No sé si los Eels encajarían bien dentro de esta categoría, pero bien me lo parecen practicando su propio rock bajo su propio prisma personal. De Unknown mortal orchestra, también podríamos extendernos horrores con sus añoranzas lagañosas de los tiempos del flowerpower, pero no pienso hacerlo. Entre otras cosas, porque debería hacer lo mismo con Luke Haines y sus personajes animales en un disco-cuento que ofrece  también mucha chicha vitamínica.

www.nme.com
Al lado de ellos, MGMT se quedan en la superficie, o más bien en el sonido. Y Alberto Montero nos vuelve a ofrecer una clase magistral de lo que es la psicodelia, incorporando cosas de distintas procedencias, con Wyatt en el horizonte.

En lares más eléctronicos, nos acompañan Flume, acechando con su electro mutante. Heterotic emocionan y a la vez nos mueven mezclando electro con tecno más estandar y los casi eternos OMD, viejas glorias de la indietrónica añeja que siguen apostando fuerte contra viento y marea. Holden estirando sonidos y estructuras cual soul electrónico ofrecen buenas alternativas también al oleaje electro. Zomby tambien baja la guardia pero se mantiene en forma. Y aunque lo mezclen con pop indie, una buena cantidad de elementos electónicos adhieren a su discurso unos renovados Pájaro Sunrise, y Benoit Pioulard sigue siendo un buen electro-cantautor.

Porque dentro de cosas más casi puramente tecno, para mí Four tet deja de ser el crack de antaño para dejarnos algo más modesto esta vez, aunque prolífico con su doble entrega. La cosa funciona algo mejor con la grabación de James Ferraro, otro de los viejos conocidos de antaño por un servidor. Two fingers, lo petan con su breakbeat espartano de guerrilla en algunos anuncios y programas de Tv, así como, las bombas electroraperas con proclamas incluídas que tambien nos sueltan los españoles Dremen. Porque la casi pureza de Vitalics, no hace falta ni comentarla, ahí está.

www.gearslutz.com
Lejos de tumultos, Bjork nos ofrece unas cuantas remezclas de su último disco "normal", y John Talabot con su DJ Kicks nos ofrece un viaje por autopistas de veteranía autoral de aires triposos a la vez.

En órbitas más freakies, Petra Haden nos vuelve a regalar un disco vocal, esta vez instrumentando casi exclusivamente con su propia voz multiplicada, bandas sonoras conocidas y resulta divertido escuchar a Superman o el Padrino exclusivamente con coros femeninos. También es cierto que hay que tener valor para ponerlo en práctica y perpetrarlo.

 
Como valor tiene la propuesta entre avant y arty de unos These new puritans, incombustibles e inabastables también, que con sus viento-metales, pianos y coros, más sus estructuras sorprendentes y casi inverosímiles parecen vivir dentro de su propia burbuja.

Otra de las grandes en estas cosas es una Julia Holter, que suaviza su casi exclusiva querencia por su propia voz multiplicada en coros imposibles, para flirtear por otros estilos en un disco que ofrece tambien buenos y extraños trips. Trips caleidoscópicos los que nos ofrecen Doldrums, sin parangón y con control de los comandos del estudio y cacharrería varia implícita.

Luego, para terminar este interminable viaje, vislumbrando algunas músicas del mundo, ese fado suavizado de la portuguesa Ana Moura, ya ha encandilado a una buena cantidad de público y lo mismo pasa con la mezcla de tango + electrónica de los argentinos Bajofondo. Porque A hawk and a hacksaw siguen en sus trece de ofrecernos mestizajes diversos, lo mismo que Gogol Bordello, en su acercamiento en fiestas taberneras irlandesas o un Vinicio Capposela  curtido en mil batallas, acercándose a las músicas tradicionales griegas esta vez.

De chovinismos bien pocos este añito, pero una mayuscula Brigitte Fontaine deslumbra y por si fuera poco, Françoise Hardy nos ofrece delicias suaves para paladares exquisitos de postín. Más allá, esa manera de reinventarse el electropop radioformulas de Stromae tiene su aquel. Como tambien lo tiene a ráfagas el doble disco póstumo de un malogrado Daniel Darc, descanse en paz tan grande como fué.

Y ahora tomemos aire, un descanso antes de la próxima jornada de viernes, que un buen trozo hemos andado y desandado por este poblado 2013. Mañana, ¿mismo lugar, misma hora?

martes, 14 de enero de 2014

Paseos musicales 2013: Pop, sueños y nostalgias

Paseos musicales por el 2013:
He aquí mi debut semioficial en el mundo bloggero sobre música, y supongo que resulta un poco llamativo y facilongo empezar con resumenes y articulos sobre lo que ha representado todo un año de discos, canciones y artistas; pero supongo que éste era el momento, según el destino, las estrellas o que sé yo.

Un servidor que ya había posteado publicaciones artesanales en lugares (ahora) tan inhóspitos y a la vez concurridos (entonces) como Myspace, bitácoras de conciertos, libros y listas incluídas. Supongo que algún día haré un ejercicio de automemorabilia al respecto, por aquello de que no caigan en el olvido esos escritos entrañables y amateur que a uno le sirven de pequeño fogueo y a la vez para desfogarse de opiniones y puntos de vista sobre el mundo sónico.

Ahora que el frío ha arreciado un poco por estos lares, ahora que fugarse a un mundo paralelo del arte más inmediato parece una opción apetecible vistas las circunstancias de una realidad cada vez más incierta en la que estamos inmersos, si os apetece echemos un vistazo a lo que nos ha rodeado durante este coralino año cuyo nombre remite al nº supersticioso o de la suerte de marras para los creyentes.


allday.ru
(Tranquilidad)
 Para empezar a desperezar los huesos en una suerte de precalentamiento, supongo que una buena opción para empezar es acudir al debut de I am Dive, estirando bien los musculos y respirando a través de ese slowcore de vieja escuela, ese mismo slowcore que Daughter que reminiscencias de Beach House aparte, han conseguido transmutar a pop sin perder de vista las texturas tranquilas y perezosas,  que supone el género.

Empezando a caminar, la paisajística música y apuntes electronicos de Lavalle más la lírica voz de Kozelek en su proyecto conjunto (Mark Kozelek & Jimmy Lavalle) hará las delicias de muchos. Como así pasa en la enésima colaboración del siempre grande Moritz Oswald, esta vez con el trompetista Nils Petter Molver, que no es la contradicción que pueda aparenter entre estilos ya que Oswald pone las bases con pequeños escarceos para que el instrumentista improvise y aporte lo que quiera.

Cada uno a su aire, como hace tiempo vienen practicando Sigur Ros, tomandose mucho aire entre entregas indiscutibles para los que les gusta narcotizarse a través de los paisajes norteños islandeses que nos proponen. Jesu, con su propuesta entre slow y emo-core también nos deleitan con sus paisajes melancólicos

(Pop)
Qué más que una vez iniciada la ruta, continuemos con el pop rock estandar que Cristopher Owens nos cocina, ¿no? Bueeno, a los renuentes a esas voces nuevas, Graham Parker también nos preparó un notable ejercicio de semidiscursiva nostalgia. ¿qué tampoco? pues la actriz holandesa Carice Van Houten tambien canta mezclando pop con fases coloristas, que otras artistas tambien controlan aunque con los pies en el suelo, Julieta Venegas  ahora resultona pero con peronalidad propia, como siempre.

mediamilitia.com
Supongo que no os conformareis con poco, Robyn Hitchcock sigue destilando el pop folk elegante que le suele caracterizar, cosa que tambien suele ir emparejada al nombre de Bitter Springs con su positivismo heterogeneo habitual, esta vez en formato doble. Galones que también tienen en su haber y que muestran aunque alineandose más hacia el folk, los Scud Mountain Boys.

Yendo más allá, sorprende Jherek Biskhoff con orquestas como banda y melodías vocales poco habituales en tal ejercicio de savoir faire de etiqueta con tonos avant. Lejos del bueno de Jherek, también siguen dando guerra Els Pets que sin quererlo siempre están ahí con canciones sonrientes y directas.

 Porque fuera de sorpresas, también este año ha habido publicaciones por parte de grupos consagrados dirigidas a un público infantil, pero con estribillos que  enganchan y no exentos de algun que otro recadito ideológico, caso de la escena asturiana y protagonizado por Petit Pop.  Fuera de ello, el tonti pop persiste en su permanencia en el candelero y sinó preguntadle a Band a part. Haim y Jessie Lanza, por otro lado y ribeteando con el R&B también andan encandilando por ahí con sus respectivos entretenidos discos.

(Dreamers)
Una vez impregnados de aire exterior, también está bien ensoñarse a la par con lo que nos rodea, y nos esperan para ello tres creadores  con acentos diferentes Azure Blue, Epic Soundtracks y  Esben & witch, y no tiene precio seguidamente deslizarse por los colchones de algodon de Veronica Falls .

www.worth1000.com
  Melodys Echochamber hará las delicias de los que aun añoran a Laika o Broadcast, aunque también Soleá Morente y Evangelistas también nos hipnotiza con toques electrónicos. Lo contrario en cuanto a concepto, pop de camara que envuelve a  Rachel Zeffira. El buen rollo de Ruby Suns nos pone la sonrisilla para que llegue la más adusta e indie Charli XCX, a poner los puntos sobre las íes de nuevo.

(Buen rolleo)
Será para compensar los malos viajes que también han habido en el mundo musical este añito, pero Ben Gibbard  lejos de Death Cab, ha intentado volver a equilibrar la balanza hacia el polo positivo, algo que consiguen con creces casi siempre unos Vampire Weekend bajando un tanto sus propias revoluciones y que los resultones Shout Out louds suelen intentar.. Lo mismo que los singles recopilados por los también resultones Belle & Sebastian tampoco acaban de redondear del todo, pero tienen buenos momentos.

Edulcorando la materia prima de country folk tampoco se suele conseguir una buena masa pero los archiconocidos Lumineers lo intentan tambien, con más novedosos resultados aunque no lo parezca. La ilustración también favorece el buen ambiente y Noah & the Wale lo saben, haciendonos sonreir luminosamente de nuevo. Las excursiones por otras instrumentaciones de Thao Get Down, surten efecto, lo mismo que el collage electro de luces flasheantes de Phoenix.

Javelin también se aventuran, y de eso hace tiempo que Tachenko con su pop sonriente hasta decir basta, tienen el doctorado.

(Nostalgias)
Como bien sabremos, de eso en el mundo de la música hay a toneladas, y así se puso Joe Crepusculo al internarse en el electropop ochentero, un camino que ha descubierto un debutante Ultimo vecino, que se acerca a los inabastables Family.

petitraconet.blogspot.com
En otras coordenadas temporales andan Pauline en la Playa, género en si mismo, como también lo es en su recopilatorio el clásico Rodrigo Leao con sus orquestas. Si seguimos retrocediendo en sonidos, por el sendero ochentero estarán Chad Valley con otro ilustre Eugene McGuiness, cada uno armado con sus argumentos en sendos proyectos.

Pero apelaré a los que nunca decepcionan como pasa con Josh Rouse excelente músico donde los haya. Con su permiso, el otro crack al respecto, M.Ward y su compinche actriz en She and him, le van a la zaga, emocionando siempre. Los veteranos Kingsbury Manx pondrían el acento mas folkie para concluir este capítulo.

Como toma de contacto para estirar las piernas seguro que no os habrá venido mal echar un vistazo deambulando con un servidor por los alrededores del añito musical. Y servidor que os cita para los próximos días para proseguir con la promenade, si quereis. Por aquí andaré...