domingo, 4 de mayo de 2014

Crónicas: El Drogas, Zulo (Embarraca't, Figueres 03/05/2014)

                                                        Resolver y saldar deudas

03/05/2014 De nuevo aquí, de rockeros al río. Más que al río, al viento, como diría maese Raimon. Es tradición que por las fechas de la fiesta de Figueres, llueva y/o sople el viento, como si ciertamente la tramuntana debiera hacer acto de presencia para formar parte de las festividades y los asistentes recuerden que estamos en el epicentro del Alt Empordà, como si de alguna manera debiera  estampar esa  impronta en todos y cada uno de nosotros. Pero los de por aquí ya estamos curtidos y sabemos que por la Santa Creu, lloverá y venteará. No hay otra, y este año no iba a ser menos.

 Hoy resultará que se da la circunstancia de que actúan dos artistas que de una manera u otra, me habían dejado cierta espinita clavada por el hecho de no haber podido presenciarlos en su momento como es debido. Y me explico, Barricada tuvieron que anular un concierto en la plaza de toros de la ciudad porqué cayó uno de aquellos aguaceros que hacen mella. Yo con mis quince añitos, la fiebre de la banda (allende el album "Por instinto") y con las entradas en la mano, junto a mi tía (Isa, alías "Janis",1000 gracias tb) que incluso hicimos ademán de bajar a Figueres a ver qué pasaba y si se hacía o no. Y fué que no. De alguna manera el destino ha querido saldar sus cuentas con el karma o que sé yo y ha querido que hoy se pase uno de sus líderes por el recinte firal, y obviamente no iba a perder la ocasión.

En el caso de Zulo, se trataba de recuperar unos cuantos recuerdos de mis épocas en el Deulofeu, donde me conseguí hacer con la maqueta de la banda y tambien llegué a presenciar alguno de sus directos en pleno furor. Pero nunca después de escuchar el disco, que resulta que no conseguí audicionar antes de que tocaran por entonces. Aquello de no disfrutarlos al 100%.

Y ha llegado el día

EL DROGAS
Dar datos de una personalidad que ha marcado páginas de honor en la historia del rock patrio sería un poco sobrante. Lo único que  podría mentar, es que lidera una banda de forajidos mucho más allá de lo que se llamaría a decir solventes, en los que predominan tablas y rock'n roll; con ex miembros de Koma y Lengua de Trapo, es decir, los componentes de su banda anteriormente llamada Txarrena. Que acaban de publicar un disco triple que nos vienen a presentar por nuestros lares.

Aunque llego empezado el bolo, me sumo a los espartanos que aguantan las andanadas de la tramuntana y me uno a la comunión rockera que nos hemos congregado para contemplar el ritual.


-MUSICA
Realmente tampoco había escuchado nada del material en solitario del Drogas, pero creo sinceramente que tampoco hace falta llegar estudiado. Son unos temas de rock bastante directo, que harían las delicias de cualquier grupúsculo de rock de EEUU si pudieran apropiarselos. De hecho, creo que arrasarían con todas las de la ley, los riffs y notas encabalgadas se te meten en el cuerpo y la voz del Drogas hace el resto, noquea. Sin perdón y aunque hable exclusivamente de música.

En cuanto a las letras, hay un poco de todo, reivindicación guerrillera, crónicas generacionales, estados de consciencia y dedicatorias y solidaridad con ciertos asuntos y enfermedades. Comme il faut que dirían nuestros vecinos.

  -PERFORMANCES
Veo a un guitarrista que se multiplica en labores de rítmica y solista a la vez, llevando buena parte del peso musical de la banda, junto con un bajista solvente que le da más cuerpo si cabe a la base rítmica, y un bataca que esputa contundencia con cada golpe que pertrecha. Todos son uno, y eso se nota y lo transmiten con creces.

En cuanto a el Drogas, aparte de su voz profunda e insondable que ya es un totem entre los aficionados al rock español, la acompaña con postureos, movimiento constante y agitación de los minipiés de micro, de esos que tanto gustaban también a Freddy Mercury. De hecho, aparte de por su inconfundible pañuelo envuelto en la cabeza y sus movimientos me recuerda bastante a la efigie que recuerdo de Axl Rose. Aunque salvando las distancias, sinceramente me parece  más auténtica la del pamplonés. Por algo será, como por ejemplo, por el carisma auténtico y la falta de necesidad de notoriedad o divismo que profesaba el angelino pistolero.


Me encanta el numerito de hacer rodar los dos palos en el aire, cual majorette en pleno desfile, y esa estática en la que con las rodillas semidobladas parece apoyarse en ellos cual muletas en plan Marilyn Manson. En fin, será por evocar imágenes vistas tiempo ha, por mi parte. Porque supongo que no tendrá nada que ver en la mayoría de cosas. Se le nota su veteranía y está claro que es un animal de escenario. Nada que reprochar.

-PÚBLICO
Al darme un par de giros de 360 grados, veo una gran cantidad de gente, algunos veteranos también,  pero un poco de todo. Y entre ellos, también veo (y oigo) cantar y corear estos temas nuevos que uno desconocía hasta hoy, por lo que deduzco que aparte de un servidor, eran muchos los que esperaban este directo también por este nuevo material.

Obviamente, las explosiones de la audiencia se dan en la revisitación de material de Barricada, basicamente "Sin tregua" y la final "En blanco y negro", a lo que me uno en plan orco enfurecido, como no. Qué decir, que el Drogas, sabedor del entusiasmo que le llega, nos regala todo un show de hora y pico. Y apuesto que es algo más de lo que podía entrar en sus propios planes.

-PEROS
A veces es imposible saber señalar algo que no agrade o que no esté a la altura, porque entre otras cosas, uno asiste a conciertos de bandas que le gustan. En este caso de hoy, cuando entran con algunos de sus medios tiempos (aquellos que marcan la pulsación con la caja) me cojean un poco los temas, lo mismo que la ocurrencia de coger la acústica y bajar el ritmo del concierto en un par de ocasiones después de una explosión de júbilo rockero.
 
Aparte, en algun que otro momento de solo, la limitación de la banda a un trío instrumental se hace evidente y acota demasiado el alcance de lo que se acaba oyendo, básicamente el peso de tener que llevar rítmicas en cuanto a las guitarras, y el hecho de que me falten un par de notillas por parte del bajo, tambien en algun momento.

Poca cosa, me digo. Entre otras cosas porque tampoco había puesto este concierto en lo más alto de mis expectativas, y básicamente por el hecho de no acabar de conocerme este material nuevo. Mea culpa, me digo.

ZULO
Qué decir de la banda figuerense. Me perdí el concierto de reunión en Lladó, y por fortuna me topé con la programación del grupo por la Santa Creu. Pura suerte, y ahora que ya me conozco un poco más el material grabado, aún más.

 Seré justo con lo mío, porque por más recuerdos que me traigan, por más entusiasmo propio y ajeno despertado, debo reconocer que nunca fueron santos de mi devoción por cuestión de gustos personales. Siempre percibí ciertas limitaciones como en cuanto a un soporte musical demasiado simple con más bien pocos acordes que puedan establecer un camino, evolución o recorrido completo. Pero eso sí, punteos y momentos guitarreros excelsos. Lo mismo me pasaba con una voz, que dotada de una técnica y tesitura privilegiados e intangibles, siempre esperé algo más de las melodías vocales.

Sé que con lo dicho se pueden suscitar suspicacias varias al respecto, pero todo lo relacionado con este blog y sus crónicas deben ser francos, y si me voy a ganar algun que otro enemigo por ello, pues habrá que apechugar. Supongo que ningún bloguero escribe para promocionar a nadie ni querer quedar bien con los demás. Gajes del oficio.

La suerte estaba echada. Suenan las grabaciones de la intro del primer tema de la noche, y corriendo desde la barraca, cubata en mano, me sitúo en la mitad de la concurrencia. En posición privilegiada que dirían (delante de la mesa de mezclas). Empieza la metralla.

 

  -SONIDO
Para mi sorpresa me encuentro que justo donde se espera encontrar la mejor situación en cuanto a sonido se refiere, me topo con que las guitarras rítmicas que van por debajo son más bien poco perceptibles, y se distinguen bien tan solo en sus punteos en comparación con la potencia de bajo y bombo. Nada que objetar, acostumbrar mis oidos y punto.

-MATERIAL
El paseo musical es excelente, la voz de Juanjo llega a todos los rincones habidos y por haber, se marcan un concierto, de nuevo memorable. Desgranan todo su material, paso a paso, nota a nota, y uno va cogiendo y saboreando cada trago de tan buen vino como si fuera lo último, paladeando cada toque y cada gramo de energía cual somelier que vive al máximo cada sensación provocada. No hay otra.

-PERFORMANCES
No sabría por donde empezar, si por los dos guitarristas en estado de gracia, alternandose los solos y punteos, un bajista estoico que también vive cada nota, o un Anthrax en la retaguardia estableciendo cátedra en cuanto a cortar, acelerar, y hacer bandera de la contundencia  con cada golpe, diversificando el estrato musical, y elevándolo a categoría de mística rockera.

Juanjo rellena cada recoveco con maestría, retirándose para dar el protagonismo a las guitarras cuando se requiere, jaleando al batería también cuando toca, disertando con el público, y conectando una y otra vez especialmente en los momentos en que cede los versos para que los cantemos al viento. Esa tramuntana cada vez más fuerte pero que nunca llegará a cotas suficientes para hacernos abandonar tal excelso acontecimiento.

-PÚBLICO
Obviamente, la entrega es total. Edades más bien cercanas a la propia, y de entre la audiencia algo que me choca, como ver la combinación de chupas de cuero, tejanas, y chaquetas varias con alguna que otra americana de pana, como simbolismo de la heterogeneidad que Zulo saben congregar en nombre del rock 'n roll. El suyo.

La pasión constante entre los asistentes se percibe por los numerosos coreos diversificados y esparcidos por el setlist. Una pasión que alcanzará su cénit cuando como bis, tocan su tema más emblemático, "Cuerpo" y la cosa se exacerba hasta límites insospechados: todo se eleva, y aullando al viento, terminará el concierto, en la cúspide de la pasión, el rock, la música y la comunión con un público que esperabamos con ansia este evento y que desearíamos que culminara en una reunión definitiva de la banda. Por siempre jamás.

Pero supongo que esto último debe de ser pedir demasiado, como tratar de pretender que la tramuntana se hubiera  atenuado durante el show en vez de tratar de competir con la banda para ver quien hace vibrar más al público.

En fin, saldadas mis cuentas con estas dos bandas, satisfecho e hinchado de musica y sensaciones a rebosar, con las bambas y tejanos empolvados hasta lo indecible y la cabeza llena de arena, me dispongo a terminar la noche. Henchido, orgulloso, con las pilas recargadas y un concierto que no olvidaré jamás.  Por los tiempos de los tiempos...







       Todas las fotos son cortesía de Bertu Pujadas, gràcies per unes fotos tan collonudes





sábado, 26 de abril de 2014

Crónicas: La Raiz (Embarraca't 2014, Figueres 25/04/2014)

                                                   Embarraca't 2014: La Raiz

25/04/2014, Noche de brisas frías, de atracciones a 1 euro, de remembering de la mejores épocas de nuestras juventudes en tan pragmático escenario: las barracas de Figueras. Si, allí por donde antes pasábamos buenas noches de farra entre amigos y compañeros del instituto y de la comarca. Donde te veías con gente que raramente podías encontrarte  durante el resto del año. Allí donde descubríamos buenos grupos y disfrutábamos de la música en el entorno lejano en que existía una cultura de conciertos imperante y compartida. Uff

Quedarán lejos los días en que el programa musical era variado y el entramado musical resultaba ser un elemento central con el  añadido de la juerga como complemento. Ahora las cosas van por otro lado. Hay menos grupos locales, menos nombres conocidos, y todo se vuelve a reducir a mestizajes varios y  un par de grupúsculos o jornadas de rock. De lugar de peregrinaje casi seguro, ha pasado a ser el sitio donde ir a airearte si no quieres quedarte en casa ciertas noches de abril-mayo

 Así que  después de mi ausencia de estos 3 últimos años, acometo mi retorno particular al recinto ferial ahora transformado en el lugar por donde darte una vuelta después de pasear entre las luces nocturnas y ruidosas de las atracciones y a través la sede oficial del campeonato mundial de fritangas y churrerías.

Y voy mal, muy mal, porque el objetivo principal era poder ver por 1ª vez a los Pinocchio, grupo de indie pop rock, que habré visto anunciado en múltiples ocasiones por la provincia, del que me han hablado muy bien (gràcies MH) y al cual llego tarde, tan tarde que básicamente los vi recoger los trastos. Entonces uno se pregunta el porqué de que cuando llegas pronto te tardan más de una hora en empezar respecto a la hora programada, y cuando vas tarde resulta que han empezado a tocar a la hora justa y clavada. Serán cosas del destino, supongo. Y el karma me debe ya unas cuantas...



La Raíz

En fin, repuesto del trauma inicial, me dispongo a ver la segunda actuación de la noche, el de La Raíz, grupo Valenciano de mestizaje que viene repartiendo fiesta y dando guerra desde los lejanos ya, 2003. Tienen cinco discos en su haber y me consta que han llegado a bastantes orejas dentro del ámbito estatal.

-MÚSICA
Su estilo es mestizaje, ya sabeis, de guitarras, sección de vientos, DJ más un combo de cantantes, donde se entremezclan diferentes salsas como el ska, el reggae, el punk y el rock a través de himnos paganos que incitan inmediatamente al movimiento y al coreo espontáneo. Vamos, mestizaje de toda la vida, pero hecho con buenos alimentos y muchas ganas.

-PERFORMANCES
Las ganas las ponen y  contagian los 3 cantantes (en ocasiones 4) que no paran de jalear al personal, de moverse, de contagiar sendos movimientos de brazos y por momentos propagar el salto cordinado de la audiencia brazos en alto.  Será por mi falta de asistencia a conciertos, pero podría jurar que hacía tiempo que no oía rugir al respetable coreando canciones con tanto ahínco, y La Raíz, lo consigue. Y no en una sinó, en varias ocasiones. Lo más probable es que sea un servidor el que no esté en la onda, y los Raíz resulten ser un grupo hiperconocido en las ondas. Quién sabe.

Junto a ellos, los guitarristas y el bajista les van a la zaga, vigilados por una sección de viento metal en la retaguardia que tampoco se quedan cortos. Y supongo que si el carácter estático de sus instrumentos se lo permitiera, acabaría pasando lo mismo con DJ y baterista.

Se les nota compenetración y el hecho de llevar cierto tiempo juntos, en una buena conjunción de performances individuales definidas, bien enlazadas y efectivas que sirven a su propósito: divertir. Tal vez encuentre a faltar alguna cosita (en directo especialmente) que los distinguiera un poco más del resto: algun que otro solo por aquí, algun apunte instrumental más por allá, etc pero transmiten que saben manejar los hilos de su música con dinamismo y pasión. Particularmente echaría en falta el poder distinguir algo mejor el trabajo del DJ en algunas fases o que la sección de vientos dejara algo más de impronta, pero tampoco pasará absolutamente nada si no es así. Lo mismo ganarían con un percusionista fijo.

-COSITAS
Y es que uno se pierde cuando trata de enumerar la cantidad de miembros de la banda, dos guitarras, bajista, batería, los 3 cantantes, ... y aquí ya me he perdido y me faltan la sección de vientos, el DJ, etc etc .

El hecho de tener 3 frontmans  en primera línea tiene su impacto visual, y más si no paran de moverse: la cosa se multiplica llevándote a moverte por inercia, imitación y simple contagio. En fin; una buena experiencia, divertida y alternativa a lo que suelen colarte cualquier noche de sábado en el resto de locales nocturnos de la ciudad. Una alternativa auténtica y única.

Sus letras semirreivindicativas y juergueras lo complementan todo, impregnando el ambiente de revolución positiva y redondeando la propuesta. Pese a ello, sigue llamándome la atención que en el momento "proclama en speech " que suelen perpetrar este tipo de bandas en vivo, juntaran sustantivos como "revolucion" o "25 aniversario" con adjetivos del estilo "pachangueo" o "borrachero". Churrias y merinas, como diría mi abuelo.

Poco después, cansado del desgaste que suelen producir la concatenación de: 6 horitas de clase + cocinar + ensayo + "pasate por allí a ver si tienen hielo"; me retiro por este día

¡Hala!y ya he tenido mi ración anual de mestizaje.










  Fotos extretes del myspace oficial de la banda i de la página Embarraca't 2014 del Facebook
        ( Als autors de les imatges, si no voleu que alguna sigui utilitzada, feu-nos-ho saber i les retirarem)



sábado, 19 de abril de 2014

Espiando lo sónico 19/04/2014 (Boletin boletinesco)

                                                                    19/04/2014

-POLE

San Fermin "San Fermin" (Autor rock; Brooklyn). Sin duda, me topé por casualidad, y no hace más que superar mis propias expectativas, bajas por el tema del nombre. Sorpresa mayúscula, de aquellas que te pillan a contrapie. No en vano han sido destacados en varios medios especializados. Muchas cosas: encendidas canciones que van basculando entre el rock o folk de autor profundo, de voz grave; mimando arreglos que contienen cuerdas, pianos, coros excelsos y en melodías que evolucionan sin buscar la sorpresa, pero encontrándola en sofisticados (por momentos) desarrollos . Me gusta llamarlo crepuscular, de esas músicas que se expanden hasta el horizonte y más allá. Imposible claudicar, es un disco muy grande y que crece con cada escucha.



-GRANDES

The Notwist "Close to the glass"(Indie pop; Alemania). Que nadie se vaya a extrañar, han vuelto. Han dejado atrás esa etiqueta de indietrónica a la que tantos hemos asociado a los muniqueses y ahora se tiran por derroteros de indie pop; de grandes sonidos. Todo habrá que decirlo, se trata de una producción realmente espectacular e impecable. Los toques electrónicos están en su punto justo, aldente y tienen cotas de lirismos varios por un lado, pop electrónico buenrollero y simpático por el otro, y sus dosis justas de vanguardismos. Han vuelto y siguen en el candelero. Tan sólo por su propio talento.

Spindrift "Ghost  of the west" (Psycho-country; L.A. California). Se trata de una banda sonora, y por más que la mayoría pensemos en ellas como obras menores, hay casos que ejercen de excepción a la regla. Y este es uno de ellos. Country y folk, en las fronteras con otros generos y picando de aquí y de allí, llevandonos a unas atmosferas de lo que va el disco en sí, de ciudad fantasma. Universos irreales en la campiña norteamericana más real, imaginamos grandes extensiones de tierras cultivables o no tanto, que se esparcen hasta donde alcanza la vista. Escenarios y sonoridades propias de series como True Detective. A lo sumo.

Josephine Foster "I'm a dreamer" (Folk; Colorado). Es una de las integrantes más destacadas de aquel género que tanto nos gusta por lo definitorio de su etiqueta, hadita folk. Lo es por antonomasia. Su voz arrulladora es imposible de olvidar y es de aquellas que con poco que se esfuerce, te erizará el vello. Tiene una claridad y profundidad difícil de delimitar. Sus canciones en envoltorios acústicos destilan olor a bosque por doquier, del cual es imposible desembriagarse y lo único a lo que aspirarás es a dejarte llevar por sus recodos. Después de las excesivas para mí aventuras con Herrero, aquí la vuelvo a verla en forma de nuevo. Sin disquisiciones. Denominación de Origen total.



PEQUEÑO CATÁLOGO DE SERES Y ESTARES

-Exxasens "Satellites" (Rock instrumental, BCN) Rock instrumental de kilates para dejarse llevar y por donde navegar una y otra vez.
-Ceo "Wonderland" (Electro pop; Suecia). Mundos multicolores en espirales interpuestas.
-The Range "Nonfiction" (Electronica). Otros universos paralelos casi rozando el trip hop.Para someliers del buen gusto.
-Amatorski "TBC" (Pop cálido; Bélgica). Muchos adjetivos que me voy a ahorrar, simplemente pop de textureo suave, del que se derrite en la boca y a la vez te aporta algo nuevo.
-Kwes "Ilp"  (Soul pop diferente; UK). Amigos del soul, este tiene un sonido distintivo que lo hace único. Visiten.
-New Mendicants "Into the lime" (Pop positivo; Canadá). Pop suave, positivo y de buen rollo. Y bien hecho.
-Robert Glasper Experiment "Black Radio 2" (Soul rap; Texas). Soul moderno de kilates. Para ti.
-Sebastien Tellier "Confection"  (Pop+clásica; Francia). Refinadas y calidas pastillas de pop clásica preciocista.
-Motorhead "Aftershock" (Hard rock; UK). Rock ardiente y supurantemente lacerante. Más auténtico que nunca, Lemmy.
-Neil Young "Live at Cellar Door" (Country-folk; Canadá). Melancólicos de la mejor epoca del huraño en plena gira del After gold rush.
-Beyoncé "Beyoncé" (Pop electrosoul; USA). No todo el mainstream es una caca uniforme. Y este disco está aquí para recordarnoslo. Grande

DECEPCIONEANDO

Mogwai "Rave Tapes" (Post-rock; Escocia). Bueno, parece que últimamente están en baja forma. Es cierto lo de que han evolucionado su sonido, diversificando su instrumentacion en una mayor utilización de teclados de manera permanente. Pero el substrato musical decrece, aburre. El sonido estará excelente e impecable, y las texturas generadas excelentes, pero lo que debería ser de recibo es concretarlo todo en algo que impacte, sobrecoja o conmueva. Y aquí no lo consiguen. De nuevo otra decepción de los de Glasgow. Muy lejos de sus primeras épocas de discos como C'mon die young  o Rock Action. En las antípodas. El trono lo tienen otros hace tiempo, y estos escoceses caminan a paso de walking dead; arrastrando glorias pasadas.


martes, 8 de abril de 2014

Crónicas: GIR + Apeiron ; Astella Rock (La Mirona, Salt 29/03/14)


Regresos a la Mirona, donde tan buenos conciertos habremos presenciado, por donde tan buenas bandas han pasado, cuna de festivales reconocidos como el Black Music Festival. Podría continuar reconociendo el buen hacer de la sala, mentando su apoyo programando a grupos desconocidos o que empiezan. Tal vez no se acabaran nunca jamás las menciones, pero su labor ha sido grandiosa  en lo relativo a la promoción cultural de la musica popular en la provincia, y se ha erigido en un escenario y sala de referencia.

 También debería reconocer que tratar de hacer una crónica de un concierto pasada más de una semana  puede resultar vano por la cantidad de datos que se me van a quedar por el camino, pero un día que me animo a recorrer esos 30 y pico kilómetros que me separan del casal de la música no lo voy a pasar por alto. Claro que no. Y menos cuando tocan uno de mis grupos favoritos de rock.

-GIR
Una de mis prácticas habituales es la de llegar tarde, tanto que casi se ha convertido en una tradición por mi parte. Y por ello, no podré hablar mucho del primer concierto de la noche. Unos Gir que ponen toda la carne en el asador. Como poco.

Un cantante, Ricard Caula que llena el escenario saltando, jaleando al repetable, mezclandose entre ellos y bajando del escenario cuando bien le pica. El símbolo de lo que resultaría ser el ideal de show y el paradigma de persona que canta de entre nosotros. Nunca mejor dicho. Tal vez su tesitura no sea la más virtuosista, ni la más técnica pero se nota que lo vive, y te lo hace vivir. Aparte de tirar bastante del carro.

Instrumentalmente son un trío básico de guitarra, bajo y batería por lo tanto le toca al vocalista rellenar buena parte de los espacios habidos y por haber y tratar de conectar con el público. Y lo consigue con creces.

Pero detrás hay una banda de enjundia: Mireia Vilalta ,guitarrista vigorosa, ejerciendo de rítmica y solista a la vez y sin despeinarse. Literalmente. Como si de algo sencillo se tratara. No hará falta decir que ello impregna los solos, y su performance para lo bueno y para lo malo. Y de esto último hay bien poco. Además, aprovecharé para reivindicar el papel de las féminas dentro de la música popular en general y del rock particular y singularmente. Quién más quién menos debería reconocer que hay mucho machisto suelto y mucho intolerante al respecto. Y estos también deberían caer rendidos ante el poder de nuestra guitar-heroine.

 
Ivan Olivé al Bajo y Marc Vilalta a la batería tienen pocas cuotas donde dejar patente su impronta particular, pero están ahí, cumplen, se impregnan del espiritu de la banda, se dejan poseer por el rock and roll sencillo que profesan. Rock directo, que tal vez podría andar en direcciones más heterogeneas y alejarse del campechanismo que supura. Supongo que podríamos poner como recurso fácil la etiqueta de rock hecho en catalán. Por más que la mayoría lo identifiquemos con ese pop de los 80 de las tres eses y la P que solemos llevar asociado a ese concepto. Esto es rock. No haré la coña de la revista.

-APEIRON

Antes de nada, si debo proseguir, no lo haré sin decir que soy un fan de los de la Garrotxa. Hasta el punto de casi llegar al extremo del hooliganismo. No en vano, después de la adquisición de sus tres grabaciones hasta la fecha y de comprobar el alcance del material, se podría decir que sería algo de lo más normal.


 Por decir que considero su mejor disco "Cru" como un icono del género, como también lo fué del trash aquel lejano "Imágenes de dolor" de los primeros Aspid, de los cuales tenemos un miembro original, el bajista Javi Garrigós. Apeiron practican un rock progresivo que abraza el metal y toma matices de algun que otro sinfonismo. Un género antipático para la gran mayoría, tambien para rockeros y metaleros que suelen quejarse de la cantidad de cambios, giros, de sus habituales barroquismos en intrincados arreglos y ritmos poco convencionales. No voy a hablar de los "orejas de trapo" que mentaba en su momento Mike Oldfield y que me vendría de perlas para definirlos. Paso.


  Cualquier propuesta artística debe tener como objetivo como dice su propio nombre, la de proponer algo distinto. Y por más que lo progresivo de sus anteriores "Sons Esterils" y su gran continuación el mentado "Cru", se reduzca cada vez más casi arrinconandolo en ritmos,breaks y arreglos cada vez más puntuales; sigue siendo su etiqueta. Cada vez hacia un metal más normalizado y estandar, que va apoderandose de los territorios progresivos en su "Joc que cau pel seu propi pes".

 (SET LIST + AUDIENCIA) 
El setlist se centra en este último, con un par de paradas en cosas del "Cru" (3 en medley, sinó recuerdo mal), y sinó voy errado, 0 de su debut, el por momentos excesivo "Sons Esterils", del que encontré a faltar la suite "El creador-La Creació" como poco. Opino que podrían haberse recreado un par de puntos más. Pero lo que mandan los cánones es dar preferencia a la última grabación, y tampoco pondré muchos peros. Pero cony, no va a pasar nada. Si acaso, prolongar un cuartito de hora el show.


No he nombrado la escasez de público asistente (¿una setentena?), pero con mejores entradas que muchas otras veces en conciertos de características análogas o similares. Y por ello, los miembros de la banda tal vez necesitaran algo más para regalarse un plus en tiempo, y regalarnoslo a nosotros. Pero es entendible. La cultura de concierto como actividad lúdica se va reduciendo casi a algo marginal, y bastante hacen los músicos para tratar de viajar,descargar, sonorizar, actuar aparte de grabar. Por más que se trate de una pasión, si la motivación dependiera de la acogida, hubiera dejado de existir el rock tiempo ha.


















(PERFORMANCES)
Siempre se caracterizaron por la pericia instrumental de cada uno en su parcela, y me gusta destacar la de Toni Puig a las baquetas, aunque haya dejado de trastear todo aquel laberinto inexplorable y crimsoniano de timbales y platos en aparatosas configuraciones, ese laberinto que me admiró tanto antaño. Si lo progresivo persiste en este 3er disco, donde se hace más evidente es en los breaks y contratiempos de Puig, que acaban conformandose como parte constituyente de los riffs guitarreros.

Pero si me quedara ahí en la retaguardia solitaria del baterista, me quedaría más que muy corto. Porque la performance vocal es de las que me gustan especialmente: esa manera de cantar de Marc Usano que siempre me entusiasmó. Y es que en apariencia parece una voz en apariencia normal y apañada, pero cabe decir que cuando te pones a examinar un poco más la amplitud de agudos y de tesitura en general que realmente tiene, fuera de mis propios gustos personales, la cosa se escapa de la etiqueta simple de cumplidora para una banda de rock.

Trata de conectar interactuando con el respetable de vez en cuando, como también desde la retaguardia levantándose de vez en cuando tambien hace el batería. Es que lo viven. Sinó que se lo pregunten a Garrigós, que aparte de apuntarse unos cuantos tantos (otra vez, si es que agudizas el oído y tratas de darle la importancia que realmente siempre tiene el bajo en un grupo de rock) musicalmente hablando, nunca para de posturear, moverse, y en definitiva vivir lo que toca intensamente, elevando la música a la categoría que se merece.

No dejaré de hablar de Ramon Salvadó, que con sus juegos con Marc a las 6 cuerdas siempre alcanzan ente los dos, como si fueran uno solo, cotas de extrema excelencia. Esas 3as, 5as, y/o lo que sean en realidad que parecen tan fáciles cuando lo escuchas, pero que requieren de bastante técnica y compenetración simplemente para ser ejecutadas correctamente. Pero encima le ponen el alma, y se nota. Dejan huella.


  (MATERIAL+COSITAS)
En cuanto al material, diré que aquello que no me funciona en el disco, la versión de Metallica "Trist però cert", que más que nada la tengo demasiado sobada, en directo funciona. Pero uno de los temas que no me gustan "Incrustats", más bien no.

Y una de las pocas pegas que puedo poner también, es la de esa incomprensible incorporación de coros grabados en "El futbol és així", porque entre otras cosas y aunque sea cierto que hay muchas; siendo 3 micrófonos sobre el escenario podrían haberse apañado algo en directo, ya que la diferencia no hubiera sido tan sustancial como para notarse en exceso.

Emplear grabaciones es plausible cuando necesitas meter las cuerdas o sintes que contienen "Perdut" por el hecho de ser los justos y de ser parte importante en ese tema, pero casi exclusivamente ahí.  Sabiendo que suelen ser un grupo que se lo curran casi excesivamente a la hora de sonorizar, me imagino el hecho de añadir reproducciones en audio. En realidad, tal vez no importe. Pero precisamente en los coros, siendo 3 cantando, resulta sobrante.

Poco más. Conciertos magistrales, disfrutes infinitos por mi parte, material excelso. Realmente me la suda bastante el hecho de ser el único que canta los temas de manera claramente audible dentro del público. Si no voy para vivir la música, no me tomaré la molestia de traginarme esa cuarentena de kilometros y me quedaría en casa.

Excelente noche de sábado. Concierto corto, pero grandioso. Si fuera una pintura, lo tendría enmarcado, y expuesto en casa.







           


               Fotos de Astella Rock (AnddSanchezphoto) y Josep Padilla Sanchez
             (Als autors de les imatges, si no voleu que alguna sigui utilitzada feu-m'ho saber i les retirarem )






sábado, 15 de marzo de 2014

"Man on the rocks", el regreso de Mike Oldfield


Regresos poperos, de aquellos de alta alcurnia. Porque quien más quien menos, deberíamos reconocerle a Oldfield que su insistencia es encomiable, y más a su edad.

Diremos las cosas claras, un servidor es y ha sido un fan de la obra del maestro Oldfield toda la vida. En especial, de su terceto inicial, obras maestras como la copa de un pino: "Tubular Bells", "Hergest Ridge", "Ommadawn"de las que perdurarán por siempre jamás. Sus continuaciones posteriores con el patrón de canciones + instrumental, también han rozado lo sublime por muchas razones. Ahí estarán siempre "Five Miles Out","Crises", "Platinum" o "Islands"

Cuando entonces, nos apercibimos de algo bastante inaudito en el contexto musical como es publicar una secuela de su disco más emblemático en "Tubular Bells II" ,ya arrugamos la nariz por parecer una mera estrategia comercial. Pero era tan sólo una de aquellas apariencias que engañan, debido a la excelencia del disco. Y más aún, por un "Amarok" que acabó sentando cátedra.

El resto de discografía tendió a lo irregular, con destellos de brillantez combinados con harinas de otros costales. Pero lo peor vino cuando decidió poner el apellido "Bell" por doquier, y de ahí, pasando por sus escarceos ibicencos, llegó la peor parte de su discografía. Y no pienso nombrarlos por aquello de no llamar al mal tiempo ni a los malos augurios.

Coincidieron todos esos nefastos innombrables con las estadías y residencias de su autor en diferentes tipos de paraísos playeros. Será que le gusta el agua al hombre, porque aparece en unas cuantas portadas, entre ellas las del presente "Man on the Rocks". De hecho, nacido en una isla, pasó a vivir a orillas de un lago perdido en Suiza, y ahora es residente fijo en las Bahamas,  desde donde vuelve a la acción.

  Y ¿con qué nos encontramos? Es difícil de dirimir, pero resulta que Mike ha vuelto a dar un paso adelante. Entre otras cosas, ha simplificado su manera de hacer canciones pop hasta dar con lo que se lleva hoy en día. Ha actualizado sus manías ochenteras que solían revestir de mayores complejidades estructurales  sus canciones cantadas, y las ha depurado hasta el esqueleto de pocas carnes que suele consumirse hoy en día y que pueblan muchas emisoras. Así que habrá que felicitarlo.

He aquí lo que hubiera sido el sueño húmedo de su anterior jefe Richard Branson, que por entonces le exigía canciones pop cortas y comerciales en vez de los instrumentales en los que tan bien se solía desenvolver y que le dieron su fama, popularidad y a la vez, su propio lugar en el mundo del rock. Resulta que tal era la coacción de Branson, que Mike después de regalarle un album entero de canciones, compuso un disco instrumental aderezado de guitarrazos, ruidos y disonancias como venganza, ya sabeis, el celebradísimo "Amarok".

Más de veinte años después, Mike, de mutu propio, entrega su segundo album entero de canciones. Paradojas de la vida.

Ahora el señor Oldfield ha aprendido que se pueden hacer acompañamientos haciendo rítmicos con acordes de guitarras, como base fija a lo largo de casi todo el disco, después de que el mundo del rock lo lleve haciendo tropecientos años. Luego, la uniformidad del resto de arreglos es patente, una cortina-bruma de teclados de fondo, y algun toque de solo de guitarra por allá. Estaría bien que intentara diversificar los acompañamientos poniendo algo diferente de vez en cuando.

Otro de los fuertes del disco, son las melodías vocales, la mayoría de ellas funcionales, otras de economía creativa más que evidente. Combinadas con otras que deberían figurar en el manual de lo que debe ser una melodía de voz de una cancion pop. Para ello, fichó a un excelente Spiller, y así lo ha exprimido. Pero uno de los contras de todas esas melodías reside en la tendencia en redundar demasiado en líneas descendentes. Excesivas diría yo.

El disco tiene su pelotazo en forma de single, un "Sailing", tema sencillo pero con estribillo potente, de los que se pegan. En realidad es una canción baratera y lo único que la salva es la voz de Luke y ese irresistible y luminoso "Sailing".

www.elcorreo.com
Continúa con uno de los temas del disco, un  "Moonshine" que destaca por encima de la mayoría en especial en la melodía de la voz, ejemplar. Además ese aire celta de los fondos le dan un aire distintivo. Tal vez la única pega sería esa irregularidad en las percusiones variables que no acaban de dar en el clavo. Cositas.

Luego llega el tema, uno de los pocos que va a perdurar y que probablemente acabará formando parte del próximo recopilatorio, "Man on the rocks". Tiene ese aire de balada épica que embriaga e inspira a partes iguales, y que tiene números para acabar siendo fácilmente uno de los remedios contundentes para cualquier mal día. Ciertamente te levanta el alma. Aunque la batería entre un poco de sopetón y que Spiller rompa la voz demasiado pronto para ir sobreactuandose progresivamente hasta el final. Y qué coros femeninos!! . Lástima de solo de guitarra efectista.

"Castaway" llegará avisando con el teclado machacón de único acompañamiento al principio, una batería extra-stereo que entra cual elefante en cacharrería para desembocar en unos cuantos berridos spillerianos. Yo salvaría la sencillez de la melodía vocal y el solo de guitarra, que lejos de lo que haga o deje de hacer, suena realmente potente. Tanto, que no parece Mike.

Luego, "Minutes" llega casi sin querer, despacito en otra lección de lo que es una canción pop directa, y sin demasiadas pretensiones, que muchos olvidarán fácilmente. El desastre empieza a percibirse cuando entra una guitarra Knopffleriana en "Dreaming in the wind", en lo que es la primera canción prescindible del lote, aunque sea correcta. Efectismo, lo llaman. Y ¡ay cuando repite el dreaming transportandolo a varios acordes! Mal fario.

"Nuclear" pertenece a una segunda categoría. Básicamente porque, especialmente por la voz, parece pretender ser una especie de remedo insuficiente del "Epitaph" de los Crimson. El problema es que a la melodía le faltan unos cuantos enteros hasta que no llega el estribillo, donde la cosa despega. Lo único del tema. Lo bueno es que esa parte la justifica bastante, pero el principio deja bastante que desear. Insuficiente.

Recordaré que el mismo Oldfield anunció que este iba a ser un disco de rock. Y eso pretendía, supongo con "Chariots", cuyo handicap es que no sabe a qué tiene que sonar, Spiller no le salva los muebles y acaba deviniendo un bluff AOR de los que te alentan a no continuar más allá. Olvidable.

www.radiomontecarlo.net
Como olvidable acaba siendo la siguiente "Following the angels". Engaña, porque la melodía está bastante bien. Pero se repite demasiado y si no te duermes entre medias, es posible llegar a un tramo con coros femeninos que debían darle un toque soul al tema. Pero encima esas voces quedan casi escondidas cuando deberían entrar dando el golpe en la mesa desde el primer momento. Intento fallido, de nuevo. ¿Se puede repetir más veces, la maldita frase del título en un solo tema?. Dan ganitas de enviarlos a freír espárragos en el Gobi.

Salvando "Man on the rocks", algunos momentos de "Nuclear" y el intento fallido de "Chariots"; "Irene" sí suena a rock (Aleluya). En realidad es otra canción fallida, pero en los 70 hubiera partido la pana por doquier. Me imagino lo que hubieran conseguido los de la Credence o los Status Quo con el mismo material. Para más inri, Mike nos cuela unos insufribles saxos sintetizados  que parecen salidos de un sintetizador del Pleistoceno. Malamente.

Está claro que tal vez el disco debiera haberse terminado cuatro o cinco temas antes como mínimo. Pero para rematar, llega "I give myself away" con una melodía de las efectistas y escuetas (otra más), que son la quintaesencia de lo que representa la sencillez y que de por sí no estaría precisamente mal . Pero la cosa se alarga, se vuelve a alargar y se repite y se vuelve a repetir, como si no se nos dejara bastante claro cual es el título de la cancion. Fatal. Si tal vez le hubiera dado más presencia al hammond....

Canciones ambivalentes, con cosas buenas pero con lastres que pesan demasiado, casi como el ancla de barco de los que le gustaría pilotar al bueno de Mike. De hecho, hay tan solo una canción gigante, Man on the rocks, que seguida de las casi redondas "Moonshine" y "Minutes" más el positivismo azucarado y poco perenne de "Sailing" serían lo destacable del disco. Los "Castaway", "Give myself away", "Following the angels", "Nuclear" que no saben adonde van ni lo que quieren ser, acaban siendo casi prescindibles. De las nefastas "Dreaming in the wind", "Irene" y "Chariots", nada se puede esperar. Tal vez pasar a la siguiente cancion o desecharlas.

Si tuviera que dar una puntuación, acabaría oscilando entre un 3 y un 4 sobre diez. Pero hay que ser justos, ahora Mike parece haber aprendido otra manera de hacer los acompañamientos de los temas además de haber dado con la fórmula de melodías vocales efectistas, escuetas y  casi impecables. Otra cosa será hacerlas durar o repetirlas algo menos. Ya lo averiguaremos en su próxima entrega dentro de otros 5 o 6 años. O eso espero.

Y no haré la bromita sobre el como lo hizo, sentadito en su pupitre de las Bahamas, mandando maquetas por Internet para que se las graben otros y quedando con algún amiguete para rodar los clips correspondientes con Spiller. Grande.


















miércoles, 5 de marzo de 2014

Descubrimientos (I): Hot Penguins

Hot Penguins:Brave Coast (2013)

Realmente es dificil llegar a todo lo que se va publicando alrededor del planeta, pero grupos que empiecen a sonar cerca de nuestra zona, no tanto. Y los penguins son un claro ejemplo. Llevan tiempo prodigándose por el Empordà, Girona y algo más, haciendo crecer la lista de fans por doquier gracias a  sus directos ágiles, despiertos y chispeantes. Una actitud desenfadada y contagiosa, con una puesta en escena que suele incorporar pequeñas sorpresas tanto de forma sonora como visual en una evolución inmejorable.

Palabras del amigo Raül Calabuig a través de su correo, que completarán el presente post/artículo. También es cierto que actualmente, la banda está en un parón forzoso por la dispersión de algunos de sus miembros alrededor del globo por cuestiones de estudios y demás. Por lo que algunos me direis ¿y entonces, para qué demonios nos hablas sobre ellos?

La respuesta es clara, este pasado 2013 publicaron su primer album "Brave Coast", grabación que ha abierto la caja de Pandora con respecto a los múltiples comentarios y menciones positivas en algunos sites. No es para menos porque en comarcas es difícil que salgan grupos que aglutinen las referencias que nos puedan venir a la cabeza escuchando el material contenido en este debut.


 -Referencias:

En medio de mi ignorancia respecto a la música más contemporanea o algunos de sus derivados con los que tampoco suelo comulgar mucho precisamente, me vienen a la cabeza cosas como LCD Soundsystem, Franz Ferdinand, Mendetz, ¡¡¡ o Arctic Monkeys. La voz me recuerda a cosas antiguas de Coldplay,  guitarras con reminiscencias claras a Vampire Weekend a los que también me recuerdan esas elaboradas e intrincadas bases rítmicas. Seguro que me dejaré más de una, pero creo que os podreis ir haciendo a la idea.

-Pistas y estructura:

Fuerza y ganas transmiten sus canciones. Y el terceto inicial es demoledor con mi preferida encabezando la lista "A heavy" a modo de introducción que te va a dar ganas de quedarte pegado al reproductor para ver qué más pasa. Y ¿qué pasa? pues que luego vienen "Future flood" y "Is coming" y la cosa se expande. Te rindes y quieres continuar. Irremediablemente sigues avanzando junto a tan inexorable material.

No hay pausa, ni respiro. Uno se esparrama con la combinación de melodías vocales que dan en el clavo, complementandose con coros que aportan aún más color. Luego una gran cantidad de breaks acompasados de batería, y los alternos entrelazados de guitarras cristalinas y unos bajos omnipotentes que acaban de completar el conjunto.

Un conjunto que peca de cierta irregularidad en cuanto a su conjunto o compactación: algunos breaks que emborronan un tanto algunos tramos y algun que otro momento que puede parecer un tanto disperso o repetitivo como en "Nomad". También será cierto que también le podrían faltar un par de acordes más en algunos temas para acabar de redondear el conjunto.

Un conjunto que rezuma optimismo por casi todo el minutaje, pero alcanzando cotas de excelencia tanto en su terceto inicial ya mencionado, y unas sublimes "Brian" y "A Giant" finales, con cierto titubeo en el tramo central del disco.

Pequeñas apreciaciones:

Pero uno de los principales inconvenientes que puedo ver, es un sonido que aunque notable, en algunas parcelas acaba por ocultar un tanto dos de las virtudes del grupo a mi modo de ver:

 - El primero está en un sonido de la batería donde los platos se oyen descaradamente demasiado por encima incluso que otros instrumentos, con unos bombos y cajas también por debajo de esos platos, cosa que también pasa con los toms, que parecen casi como acolchados. Parece un sonido excesivamente encarado al disco-rock  En esa base rítmica contrasta un bajo hiperpoderosamente stereo que tal vez pudiera ser un tanto más bajo para dar más poder a la grandísima labor del batería, en tal poderosas diversificaciones del conjunto de cada tema.

-Luego, otra de sus virtudes más evidentes, son los juegos entre las guitarras. Creo que deberíamos poder distinguir de manera más claramente nítida sus excelentes performances, porque tienen momentos realmente brillantes. ¿Qué más que poner esas brutales baterías por un lado y clarificar esas excelsas guitarras en un primer plano por el otro? Serían una autentica y completa bomba de relojería.

-Conclusiones e impacto:

Es un debut donde claramente exponen su buen hacer, su superávit de ganas, su explosividad contagiosa y unos brillantes desarrollos, que cuando se acaben de pulir las pequeñas rencillas sonoras y de completar con algun que otro acorde más, apuntará hacia el punto en el horizonte que ellos mismos se propongan y que acabarán por conquistar si persisten.

Además me consta segun RC, que en sus directos han conquistado gente con gustos muy heterogeneos, y de entre ellos, incluso el de algun miembro de grupos de rock duro, que "flipaban con las ganas que le ponían los chavales" aparte de verse sorprendidos por su calidad.

Luego, el diseño del disco, de Comoyoko es excelente, rozando la matricula de honor. Diseñado como album de fotos añejas de gente anónima disfrutando en la playa durante decadas pasadas. Vintage, si quereis, pero transmitiendo lo que transmite su música: luz y calor. Que se multiplica leyendo sus letras de corte vitalista por momentos, reflexivo por otros amalgamandose con la música en un todo poderoso.

Poco me quedará por decir, aparte de que me olvide de mentar que pululan terrenos indies que lindan pop y rock de guitarras por un lado, disco-rock por otro y poderío popero en las inflexiones vocales. Un todo que es disparado a borbotones, como si de una explosión semicontrolada se tratara. Atolondrado, sorpresivo y sobretodo, amplio.

Excelente material que han perpetrado para nuestro goce sus miembros: Adrià Margall,Adrià Congost, Joan Oliva i Aleix Turron. Y que esperamos que vuelvan pronto y no lo tengan que dejar.



Música y contacto:


-Música:                 http://hotpenguins.bandcamp.com/
-Página web:           https://myspace.com/hot_penguins
-Contratación :        hotpenguinss@gmail.com




lunes, 3 de marzo de 2014

Incombustibles Motorhead: "Aftershock", por el poder de Lemmy!

El poder de Lemmy

El poder de Lemmy , y esas cosas. Porque no sé titular los posts. Porque pierdo de vista muchas cosas, por mi forofismo musical. Por muchas otras cosas que no pienso mentar. Ni falta que hace. Y además aviso que voy a utilizar un lenguaje informal, soez y grosero. Lo requiere el artículo y porque el espíritu del rock'n roll lo invade todo. Iba a decir también que me excusaran por adelantado, pero a quien no le guste que le den. Hablando en plata. El que no entienda de qué hablo, que se ponga este último disco de los ingleses. El que no entienda, que empiece a escuchar algo rockero con pedigrí fuera del domingueo musical que está tan en boga últimamente

Qué narices, toda nueva publicación del trío debería ser noticia por doquier y alegrarnos el día. Aquí están Motorhead, incendiando las ondas de nuevo. Porque llevan haciéndolo durante unos cuantos puñados de años. Y no bajan el listón. Su propuesta atemporal siempre tiene los ingredientes justos de rock abrasivo, directo a la yugular. Siguen quemando como lo hace el primer trago de bourbon de la noche.

Esa voz atropellada parece por momentos rota de manera forzada, y es que el maestro ya tiene muchos kilómetros de brega, andanzas y alcohol. Dicen que ha tenido algun que otro amago de yuyu momentaneo, pero sabemos de sobra que a la mínima que pueda se armará con su bajo en ristre, levantará el cuello de nuevo apuntando a su micro vintage y nos esputará de nuevo sus versos descarnados.


 Son incombustibles, y tienen una fórmula imperecedera que lejos de no moverse ni un centimetro de la autenticidad innata que siguen supurando, vuelven a disparar de manera indiscriminada en todas direcciones. Ellos lo tienen, y no se cortan ni un pelo, no piensan desfallecer como sí hacen muchos que vuelven por la puta pasta, o que intentan recordar sus propios maravillosos años de gloria que no van a volver.

Lejos de todo ello, su música vuelve a sonar musculosa, lacerante, ardiente, sigue raspando como encendidas reyertas de bar tabernero perdido en medio de carreteras innombrables de algun lugar ignoto de la ruta 66. Ese olor del suelo empapado en sudores varios, restos de cubatas, trofeos mohosos y pequeñas porciones de ADN inidentificables. Ese olor de barra, que al levantarnos al día siguiente identificamos resacosos como algo lejano mientras abrimos con problemas la persiana de la habitación de un motel a media asta. Mientras alzando la vista vemos la silueta de la enésima chica de curvas pronunciadas, cuyo nombre no volveremos a recordar nunca jamás una vez volvamos a armarnos con las camperas para volver a salir a la carretera, hacia nuestro siguiente destino etílico en algun bar de carretera impregnado de aromas a cerveza barata, vapores corporales varios,  y en busca de nuevos episodios que olvidar en la letanía de la próxima resaca reincidente.

Aquí tira de rock despellejado en "Heartbreaker", cabalgando a traves de su "Coup de grace" sin inmutarse, hacia el blues de carretera "Lost woman blues". Y no falta de nada, porque en "End of time" empuña su bajo cual sierra eléctrica a punto de rebanarnos los sesos en plan Walking Dead. Aporreando el bajo y rebentando los timpanos del personal a base de ritmos exaustos de adrenalina, un puñetazo detrás de otro, con los huevos encima de la barra y con una sonrisa burlona asomando por detras de un dedo corazón incansable.

No hay disco desaprovechado, no hay ni un segundo de descanso. Ni el mejor chute de speed bañado en Jack Daniels tendrá nunca el mismo poder. Será por eso que sigue gustando por igual a hipsters pijales de capital, a los indies  gafopasteros sosopedantes habituales del RDL, punkies urbanos sin remisión o consumidores habituales del nuevo rock moderniki teñido de tendencia revistera.




Si quereis rock and roll de verdad, dejaos de meteros en berenjenales mainstream para domingueros que no pasarán de carnaza para puretas llevados por aquello de querer parecer rockero por un rato haciendo cola para comprar las entradas para el siguiente bolo de AC/DC sin saberse nada más que los cuatro hits de turno. Abstenganse oyentes que se conformen con meterse en los shows multimedia de los Muse o que vayan al concierto de los Black Keys por que dicen que son el grupo del momento, y les toca ir para intentar ser modernos por un día. Y porque es tendencia.

Porque llegarán los Motorhead y nos endosarán una patada en los huevos que nos dejarán con la cara de tontos, una vez más.

Rock and roll a borbotones, afilado como clavos, demoliendo a velocidades de choque imposibles. Porque el día que queramos rebentar la mierda de circunstancias que nos rodean tirando los muebles por la ventana y mandemos a la mierda al cabrón cretino que está hecho nuestro jefe y su multitud de pelotas calzonazos lameculos, la banda sonora volverá a ser Motorhead.